Inicio

Perú

El Ministerio de Educación a través del Pronabec; implementa el Programa Beca 18 desde el año 2012, con el objetivo de subvencionar estudios superiores en institutos y universidades de estudiantes de bajos recursos económicos, excluidos y vulnerables con alto rendimiento académico. Esta política pública en educación, promueve la inclusión, para acceder a una educación superior de calidad.

El tránsito de los estudiantes a estudios superiores, es difícil y complejo; en un contexto nacional, donde la educación básica regular, de los niveles de inicial, primaria y secundaria, no han superado los problemas de calidad educativa, existiendo diferencias entre la educación que se imparte en una institución pública y privada, entre la educación en la ciudad y en zonas rurales de la costa, sierra y selva. En los estudiantes que provienen de sectores de pobreza y pobreza extrema, se concentran los problemas sociales, que repercute inexorablemente en los estudios superiores.

El 85 % de jóvenes que cursan estudios en la ciudad de Lima; provienen de provincia, existe un desarraigo cultural y familiar, que se agudiza aún más en sus centros de estudios, la mayoría estudia en institutos y universidades privadas. Existen complejos procesos de adaptación y grandes contrastes referidos a su situación social y económica; lo cual, afecta la autoestima de los estudiantes. No existen programas sostenidos de nivelación e inmersión al nuevo ambiente, siendo esto, una de las causas de la deserción estudiantil.

Considerar a los estudiantes de sectores marginados y de pobreza extrema para acceder a becas, es una adecuada política del Estado y una forma de discriminación positiva, que puede favorecer la incorporación a la educación superior de estos sectores. Decimos puede, porque aún no existen evidencias de ¿Cuántos estudiantes han ingresado? ¿Cuántos estudiantes han egresado? ¿Cuántos estudiantes están titulados? y ¿Cuántos estudiantes están insertados laboralmente? Por ejemplo; según el Pronabec, el año 2015 la deserción alcanzó al 5 % y el año 2017 se incrementó al 15 %, los estudiantes abandonaron los estudios, en consecuencia, perdieron la beca, no existiendo posibilidades de reingresos.

Toda política pública que implementa el Estado; debe considerar las características de los participantes, trabajar bajo los enfoques de derechos, inclusión, género, desarrollo humano e interculturalidad. Los estudiantes de Beca 18, a futuro deben contribuir al desarrollo del país, generando cambios sociales, especialmente de sectores vulnerables.

Finalmente; es urgente plantear intervenciones integrales al problema de la educación en nuestro país, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, referidos a: 1. Fin de la pobreza, 2. Hambre cero, 4. Educación de calidad, 10. Reducción de las desigualdades y 17. Alianzas para lograr los objetivos (PNUD 2016).

*Este artículo fue publicado por revista Punto Edu de la PUCP el 29 de mayo de 2019. https://puntoedu.pucp.edu.pe/opinion/politica-de-inclusion-o-exclusion-social/

Lic. Luz Espinoza Oscanoa
Con experiencia de trabajo en planificación, ejecución, monitoreo y evaluación de programas de desarrollo social en organizaciones nacionales e internacionales. Licenciada en trabajo social por la Universidad San Martín de Porres y Magíster en Gerencia Social por la Pontifica Universidad Católica del Perú. Es autora del estudio “Acceso a la educación superior de poblaciones vulnerables: El caso Beca 18, modalidad albergues del PRONABEC 2012 – 2016”. http://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/handle/20.500.12404/13481