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Palabras claves: “Trabajo doméstico remunerado”; “Responsabilidades familiares”; “Trabajadoras del hogar”

Descripción del trabajo

En este documento se presente un breve resumen sobre las percepciones y prácticas que desarrollan las trabajadoras del hogar en el Perú para equilibrar el trabajo con el cuidado de los miembros de la familia. El trabajo y la familia son esferas en apariencia gobernadas por lógicas distintas: una pública y la otra privada. No obstante, cada una de ellas afecta fuertemente a la otra. Las trabajadoras del hogar deben trabajar y generar ingresos para atender las necesidades económicas (personales y de sus familias) y al mismo tiempo, dedicar tiempo a los cuidados, los afectos y las tareas no remuneradas del hogar. El uso del tiempo, un bien escaso, tensiona la relación de estas esferas.

El hecho de que las responsabilidades del cuidado recaen generalmente en las trabajadoras del hogar, se constituye en la base de la situación de desventaja en que ellas se encuentran en el mercado laboral peruano, y tiene importantes efectos en los objetivos de la reducción de la pobreza y la igualdad de género. El desarrollo de medidas a nivel del país, para apoyar a trabajadoras del hogar con responsabilidades familiares, pueden tener un importante impacto para que ellas accedan al trabajo decente y puedan salir de la pobreza.

Objetivo

Reflexionar sobre la problemática derivada de las tensiones entre trabajo y vida familiar-personal de las trabajadoras del hogar y desarrollar propuestas para que el gobierno peruano y actores sociales adopten políticas y medidas de conciliación entre ambos espacios.

Metodología

El estudio desarrolla una metodología cualitativa, que incluyó 18 grupos de discusión a una cohorte de 89 trabajadoras del hogar entre septiembre y noviembre del 2016. La edad promedio oscila entre los 24 y 65 años, aunque hubo al menos 3 personas que reportaron tener menos de 24 años y 4 personas más de 65 años. De la población total, 54 de las 89 entrevistadas migraron a Lima desde otras regiones del país. Asimismo, la mayoría son solteras (30) casadas (29) y convivientes (16). De las 89 entrevistadas, 55 reportaron tener estudios secundarios, 17 estudios primarios y 15 estudios técnicos, sólo un reporto no tener estudios. Del total de la población, 80 reportaron trabajar bajo la modalidad cama afuera, mientras que sólo 9 reportaron trabajar cama adentro.

Alcance

En el presente documento se explora la situación de las trabajadoras del hogar del Perú respecto a sus responsabilidades familiares compartidas. La investigación comprende a las trabajadoras del hogar ubicadas en cuatro distritos de Lima (La Molina, Miraflores, Surco y San Isidro) que laboran bajo dos modalidades “cama adentro” y “cama afuera”.

Resultados

Las trabajadoras del hogar en el Perú constituyen un componente clave en el sistema de conciliación en muchas familias peruanas. Sin embargo, enfrentan tensiones con el cumplimiento de sus derechos laborales, que están normados por regímenes especiales que reconocen derechos menores que al resto de trabajadores. A continuación, se presenta los resultados preliminares de la investigación cualitativa:

Sobre los grupos de discusión

Los grupos de discusión nos ayudaron a entender de forma más cercana las circunstancias en que las trabajadoras del hogar asumen la conciliación entre el trabajo y los cuidados en sus hogares. Los temas centrales que emergieron de las entrevistas están divididos en i) los arreglos del cuidado dentro de su hogar; ii) los cambios en la organización del trabajo doméstico remunerado afectan las responsabilidades familiares iii) los problemas y las deficiencias en cuanto a la protección de la maternidad y la promoción del equilibrio ente trabajo y la familia iv) desarrollo de algunas propuestas sobre políticas.

Los arreglos del cuidado dentro de su hogar

  • Grandes desigualdades de género: las trabajadoras del hogar son responsables mayoritariamente del trabajo de los cuidados en sus hogares. El deber del cuidado es una constante en la vida de las mujeres. Y pocas reconocen que cuentan con el apoyo puntual de la pareja
  • Muchas de ellas, terminan frustrándose con los cuidados que realizan porque a veces les hace perder el centro de sus vidas, sobre todo en el caso de las mujeres que, por tradición, no cuentan con apoyo familiar y tampoco tienen otra opción.
  • Esta situación se agudiza por la precaria situación en la que viven y las limitaciones de infraestructura que tienen para realizar su labor de cuidado.
  • Manifiestan que para garantizar el trabajo de los cuidados en sus hogares muchas veces recurren al apoyo informal, en la familia, que generalmente está constituido por mujeres (madres, hijas, nueras, sobrinas, nietas, etc.)
  • En relación con el acceso a los servicios de cuidados, casi el total de entrevistadas argumentan que no tienen ningún acceso.

Los cambios en la organización del trabajo doméstico remunerado afectan las responsabilidades familiares

  • Actualmente, la inseguridad e inestabilidad del trabajo doméstico remunerado han aumentado y las jornadas laborales son menos previsibles. Como producto de ello, las trabajadoras del hogar se sienten menos seguras de poder proveer ingresos, están más cansadas y con menos posibilidades de desarrollar una vida personal y familiar.
  • Al mismo tiempo, el aumento de la informalidad en el sector (la gran mayoría manifestó que no cuentan con contrato escrito y que sólo son acuerdos verbales) significa que más trabajadoras del hogar queden excluidas de la protección social (acceso a la salud y jubilación) y por ende de la legislación sobre protección a la maternidad y trabajadores con responsabilidades familiares.
  • Las trabajadoras del hogar entrevistadas señalan que enfrentan situaciones de explotación (horarios extensos e interminables), con escaso acceso a una remuneración adecuada y justa, ausencia de protección social (salud y pensiones) e incumplimiento de derechos fundamentales (bajos, salarios, limitado tiempo para descansar, exceso de trabajo sobre todo las que trabajan bajo la modalidad de cama adentro); así como violencia y acoso sexual en su centro de trabajo.

Problemas y deficiencias en cuanto a la protección a la maternidad y la promoción del equilibrio entre trabajo y familia

  • Las tensiones entre el trabajo y familia y la ausencia de políticas que apoyen la conciliación entre la vida familiar y laboral de las trabajadoras del hogar; genera una serie de tensiones y costos, tanto en sus centros laborales como en sus hogares. La gran mayoría de ellas recurren a estrategias privadas y femeninas para conciliar su vida familiar y laboral. Ello tiene consecuencias negativas para sus familias, los lugares donde trabajan y la sociedad en su conjunto.
  • El exceso de trabajo, el limitado tiempo para descansar y las condiciones particulares de esta ocupación, como por ejemplo el trabajo “cama adentro”, van a dificultar la organización de los cuidados en la propia familia de las trabajadoras del hogar, que ante la ausencia o escasez de servicios de cuidado comunitarios y del Estado, muchas veces se ven obligadas a adjudicar las labores del cuidado a otras mujeres de la familia (madres, hermanas, sobrinas, etc.), quiénes acaban asumiendo cargas adicionales de cuidados y responsabilidades familiares.
  • Respecto a la maternidad que son pagados a través de los sistemas de seguridad social. La mayoría no tiene derecho a la licencia por maternidad. Incluso en algunos casos, un embarazo significa la pérdida de empleo ya sea con derecho o sin derechos
  • Los horarios de trabajo prolongados, el esfuerzo físico extremo y la deficiente alimentación se constituyen en factores de riesgo que inciden en la salud de las trabajadoras del hogar.
  • La violencia y el acoso sexual en el trabajo que experimentan las trabajadoras del hogar entrevistadas constituyen graves riesgos laborales que pesan sobre este sector de trabajadoras.
  • Las trabajadoras del hogar “cama adentro” refieren que sus hijos corren un mayor riesgo de sufrir problemas psicológicos, relacionales y de comportamiento dada a la ausencia que ellas tienen en sus hogares debido a la modalidad de su trabajo.

Desarrollo de algunas propuestas sobre políticas

  • En el contexto descrito, el rol de las políticas públicas resulta fundamental para generar cambios, no sólo en los discursos y papeles, sino también en la práctica cotidiana y a nivel de las dinámicas de las relaciones laborales que muestra una limitada permeabilidad ante las normativas establecidas, que son discriminatorias para las trabajadoras del hogar.
  • Todos los esfuerzos que puedan hacerse necesariamente requieren un conjunto de medidas de largo, mediano y corto plazo. En primer lugar, es sustancial visibilizar el rol sistémico del trabajo de cuidados en la agenda pública del país. Por otro lado, es esencial que el Estado peruano modifique la actual legislación de las trabajadoras del hogar en función al Convenio 189 de la OIT que acaba de aprobarse en junio del 2018.
  • Promover el acceso de las trabajadoras del hogar a la protección social (salud y pensiones) a fin de asegurar la formalización de este sector de trabajadoras.
  • En el nuevo marco normativo nacional de protección a las trabajadoras de hogar se debe establecer explícitamente su derecho a la protección de la maternidad y a la conciliación entre el trabajo y la familia. Concretamente, su acceso a la licencia de maternidad remunerada, periodos de descanso adecuados, interrupciones para la lactancia y servicios de cuidados infantil, y también garantizar que las trabajadoras del hogar no sean objeto de discriminación por motivos de maternidad.
  • Debe establecerse explícitamente el derecho de las trabajadoras del hogar a la protección de la maternidad y a las medidas para conciliar la vida familiar y laboral.
  • Promover un entorno seguro y saludable para las trabajadoras del hogar embarazadas y que amamantan.
  • Seguir apoyando el fortalecimiento de las organizaciones de trabajadoras del hogar para que puedan responder colectivamente a sus demandas y necesidades.
  • La participación de las trabajadoras del hogar en las mesas de diálogo y concertación es de suma importancia.
  • Continuar con la unificación de esfuerzos y establecer grupos de presión para garantizar el cumplimiento y la implementación del Convenio 189 de la OIT, así como la revisión del marco normativo actual de las trabajadoras del hogar para considerarlo a nivel del resto de trabajadores.
  • Además, se requiere, que los diversos sectores del Estado fomenten el TDR como un ámbito plenamente laboral, el mismo que debe estar liderado por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, como ente rector de las políticas de empleo.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFÍCAS

Anderson, Jeanine. 2011. Responsabilidades por compartir: la conciliación trabajo-familia en Perú. Oficina Internacional del Trabajo, Santiago.

Bastidas, María. 2012. Protección social y trabajadoras del hogar en el Perú desde la visión de las protagonistas. OIT, Lima.

Bastidas, Maria. 2014. Trabajo doméstico: Un largo camino hacia la formalización. Asociación de Desarrollo Comunal, Lima.

OIT. Trabajo doméstico. Nota de Información. Protección a la maternidad y medidas de conciliación entre trabajo y vida familiar para las trabajadoras y trabajadores doméstico. Servicios y condiciones de Trabajo y del Empleo (Travail).

PNUD/OIT. 2009. Trabajo y Familia: Hacia nuevas formas de conciliación con corresponsabilidad social. Oficina Internacional del Trabajo y Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo, Santiago.

Razavi, Shahra. 2007: The Political and Social Economy of Care in a Development Context: Conceptual Issues, Research Questions and Policy Options, Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social (unrisd), Ginebra.

Valenzuela, Maria Elena; Mora (editoras) 2009: “Trabajo doméstico largo camino hacia la formalización”. OIT. Santiago.

Mg. María Bastidas Aliaga Trabajadora Social. Máster en Gestión de Servicios por la Universidad Politécnica de Valencia – España. Especialista en género y gerencia social por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Con estudios de Maestría en Política Social y Mención en Género, Población y Desarrollo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos del Perú. Diploma de Estudios Avanzados (DEA) y estudios de doctorado (tesis en curso) en la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla – España. Estudios del Máster en Autoconocimiento, Sexualidad y Relaciones Humanas en Terapias del Reencuentro, impartido por el Instituto Terapia del Reencuentro, acreditado por la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS).
Socia-fundadora y Directora Ejecutiva de la Asociación de Desarrollo Comunal (ADC). Ex funcionaria y consultora de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de ONU Mujeres, Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables del Perú (MIMP) y Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social del Perú (MIDIS). Asociada al Centro Latinoamericano de Trabajo Social-CELATS.
Experiencia en docencia universitaria en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos del Perú, Universidad Nacional Federico Villarreal del Perú y en el Centro de Altos Estudios Nacionales del Perú. Autora y coautora de diversas investigaciones, publicaciones y artículos sobre género, pobreza, trabajo doméstico remunerado, empleo femenino, sindicalismo, economía informal, economía del cuidado, envejecimiento activo y trabajo social, publicados por la OIT y diversas fundaciones y universidades nacionales e internacionales. Conferenciante invitada en actividades académicas, de formación, especialización y congresos, organizadas por entidades públicas, privadas, universidades, sindicatos, ONGs y organizaciones de mujeres en el ámbito nacional e internacional.

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