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INTRODUCCIÓN

Mi experiencia de Trabajo Social con niños, niñas y adolescentes en situación de calles.

En el presente artículo comparto mi experiencia laboral y de investigación con niños, niñas y adolescentes en situación de calle (NNASC). En el año 2013 decidí ingresar al Servicio Educadores de Calle del INABIF (antes Programa Yachay) para cumplir la función de Educadora de Calle, y si bien tenía la experiencia de trabajo con población en condición de vulnerabilidad sentía que encontraba en los NNASC la expresión clara de la mayor vulneración de derechos, muchos de ellos indocumentados, sin estudiar, sin seguro de salud y sin recibir protección, precisamente esos derechos que paradójicamente estaban respaldados en marcos nacionales e internacionales. Entonces entendí que había mucho por hacer y era necesario de volcar todo lo aprendido desde las aulas de la Universidad Villarreal. Esta fue la base para un trabajo de campo exhaustivo con esta población, el cual estuvo acompañado de frustraciones, desaciertos, pero también de logros y satisfacciones.

Realizar los recorridos de zona, esto es, salir de noche a ubicarlos en los puntos más peligrosos de Lima, era una práctica no solo insegura sino también necesaria, posterior a ello y con la aceptación del niño, niña o adolescente abordado, se programaba y realizaba la visita domiciliaria. Esta acción permitió conocer que las familias estaban caracterizadas por una serie de problemáticas como relaciones disfuncionales, donde la violencia es una de sus principales herramientas de comunicación, familias con antecedentes penales que vivían en los AAHH más peligrosos e inseguros de Lima Metropolitana y el Callao. Conocer este panorama me decía que había mucho por hacer y cuán importante es nuestra formación, esa que te permite tener una mirada holística y de respeto a la idiosincrasia de la persona. El trabajo consistía en ir fomentando el vínculo de cercanía con el NNA y su familia, logrado esto se tenía más del 50% de avance y constituía el punto de partida para el trabajo de acompañamiento orientado a la restitución de derechos.

La calle fue el escenario que me permitió observar cómo se relacionaban los NNA, y llamó mi atención como es que se constituyen dentro de este ámbito las nuevas familias, entonces era necesario conocer cómo se enamoraban, como se “gileaban”, y que elementos caracterizaban sus relaciones amorosas y como ello se sostenía con el tiempo vinculándose con elementos de pobreza, violencia y en muchos casos con una situación de calle persistente y que se heredaba a sus hijos.

La autora decide investigar esta situación como egresada de la Maestría de Políticas Sociales con mención en Promoción de la Infancia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con la tesis denominada “El amor romántico en las y los adolescentes en situación de calle”, ello me permitiría tener las herramientas metodológicas para comprender y conocer a fondo las razones y posibles acciones frente a ello. A esta formación se sumaría la experiencia previa, reconocimiento del campo, donde había de considerase puntos de encuentro, horarios, además de referentes que me permitirían un acercamiento con otros adolescentes en situación de calle.

Lo digo con total sinceridad durante el trabajo de campo con esta población y cumpliendo la función de educadora de calle, no tuve la oportunidad de poder compartir la experiencia con colega alguno, cabe precisar que del equipo de profesionales que conformaba el servicio, la autora era la única trabajadora social, por lo tanto pude evidenciar la ausencia de nuestra profesión en espacios tan ricos e interesantes donde muchas de nuestra funciones, roles y gran parte de nuestra formación, esa que está orientada a lograr el bienestar del otro, podía fácilmente desarrollarse con esta población. Desde la experiencia considero que no nos quitan el espacio, simplemente los demás profesionales ocupan el espacio que el trabajador social simplemente no desea ocupar. Desarrollar la sensibilidad el interés por el otro y estar donde realmente se nos requiere es una necesidad que esperemos todos en algún momento de nuestro quehacer profesional hayamos logrado.

De la experiencia al trabajo de investigación

La sociedad actual esta convulsionada por una serie de episodios en su mayoría vinculados a la violencia de género y familiar, en este contexto el amor hace un esfuerzo por sobrevivir en muchas de sus formas y tipos, este sentimiento es el causante de las más grandes alegrías, así como también de la más grande desesperación o desdicha. Este artículo de investigación está enfocado en el amor romántico, aquel amor de pareja, el cual paulatinamente ha ido cobrando mayor relevancia, debido a que muchas de las prácticas desarrolladas en la etapa del enamoramiento suelen trasladarse a la vida familiar.

El amor en general tendrá cierta particularidad e importancia según el contexto, cultura, población en el que se desarrolle. En el caso de los adolescentes tendrá ciertas características pues a ello se suma, que en esta etapa de la vida los cambios físicos, emocionales y sociales son mucho más intensos e inestables, a lo que se suma la situación de calle y la vulnerabilidad que esta representa.

Para el desarrollo del presente artículo conceptualizaremos a la adolescencia en situación de calle como aquel grupo poblacional que a nivel familiar cuenta con vínculos débiles, además de un proceso gradual de transición respecto a las diversas situaciones de vivencia en calle; espacio donde desarrollan estrategias de supervivencia que comprometen gravemente el ejercicio de sus derechos, así esta población ha hecho de la calle su espacio o lugar de vida de manera parcial o total. En ese mundo los y las adolescentes en situación de calle presentan una percepción del amor que se construye y se expresa a través de la formación de un sentido de pertenencia, sensaciones de placer, y acercamientos que suelen suplir carencias afectivas, etc. y que además producto de la desinformación desencadenaría en prácticas sexuales no saludables, embarazo adolescente, infecciones de transmisión sexual, violencia y otras consecuencias en relación a su sexualidad.

MARCO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN

La adolescencia en situación de calle, una problemática invisibilizada.

El primer Objetivo de Desarrollo sostenible es poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo, para el cual sugiere se debe contar con un crecimiento inclusivo que pueda crear estrategias que empoderen a las familias tales como empleos sostenibles, así como acciones que promuevan la igualdad ya que la pobreza es mucho más que la falta de ingresos.

Pero cuando hablamos de pobreza no solo está referida al aspecto netamente económicos, sino también que esta problemática trae consigo complicaciones en las relaciones humanas, provocando incluso ciertas frustraciones y otras reacciones como la resignación, lo que influye y disminuye considerablemente las aspiraciones y se relaciona con la denominada “desesperanza aprendida” donde la lucha por salir de esa situación es menor en quienes ya han pasado por sucesos frustrantes, a ello se asocian ideas fatalistas o pesimistas.

Decía Levitsky: “la desigualdad es una de las causas de la violencia, pero otro factor es la debilidad del Estado” (citado en Gonzales, 2011, p.173). Esta desigualdad y debilidad trae consigo un incremento de la violencia y ello genera en todos y todas las personas una situación de desprotección, en la cual lo más afectados son los pobres y la infancia. Al respecto mencionaba Bazán (2009) en su obra Modos de vida de la infancia que la infancia es fácilmente ninguneada por el Estado en cualquiera de sus niveles”, dura realidad que las instituciones y sus operadores se han encargado de reforzar.

En este sentido es poco probable que en un contexto de violencia podamos decir que la familia es un espacio seguro, donde los niños, niñas y adolescentes viven, aprenden y construyen su identidad.

En diversas zonas del país, la violencia ha sido normalizada y se ha traducido a través de la violencia de género, a ello se suma la percepción del niño como objeto, y como un ser merecedor de los castigos físicos y psicológicos de parte del adulto responsable. Es este tipo de necesidades insatisfechas en las que se puede evidenciar la calidad y nivel de vida de la infancia. Por lo que su presencia y permanencia en las avenidas principales, en los mercados, en los exteriores de centros comerciales y la situación de mendicidad en la que se encuentran dan cuenta de que esta problemática aún existe.

Investigadores como Mariana Benavente (2017), refieren que existen dos motivaciones para que los niños, niñas y adolescentes hagan ese traspaso a la calle, concluyendo que existe en un porcentaje mayor en la motivación económica que se divide a su vez en dos subgrupos, aquellos que salen a trabajar a las calles porque sus padres los llevaron y están acompañados de ellos y aquellos que trabajan solos en la calle para cubrir sus propias necesidades o las de sus familias. En un porcentaje menor pero significativo se encuentran aquellos que están en la calle por una motivación de escape, prefiriendo este espacio antes que el familiar y educativo (p.70). En esa línea brindando una mirada al sistema del que somos parte, si bien no se niega la influencia de estos factores para la presencia de los niños en la calle, pero solo ello no le daría una explicación a esta problemática el cual existe en un contexto difícil, y complejo que dia a dia va tomado nuevas formas de violencia (Jaramillo 2002: 83).

El amor desde la calle. Hallazgos

El amor como sentimiento universal, la calle como el espacio de todos y todas; y la adolescencia como etapa de la vida con sus propias características, se conjugan y establecen una realidad de la que muchos observamos pero a la vez ignoramos, por lo que introducirse al campo social donde se evidencian estas formas de vida que aún persisten nos conlleva a entender que aún hay mucho que aportar, pero es necesario también aprender a amar, ello como punto de partida para movilizarnos, sensibilizarnos y despierta el interés por esta realidad.

En contraposición a la violencia se encuentran la paz y porque no decirlo el amor también, el cual ha sido definido según las culturas, perspectivas de diversas formas, así, Grant (1980) manifestaba que el amor en su esencia estaba “relacionada con el interés por el bienestar del otro” (p. 56). Ahora, esta definición al parecer muy ambigua estaba también relacionada con el concepto de amistad, donde también existe un cariño y se desea el bien por la otra persona, sin embargo, según el autor “cuando la atracción de esta clase conduce a contactos físicos más íntimos, la experiencia es amorosa” (p. 63).

La concepción de amor ha ido cambiando con el pasar de los años en nuestra cultura de consumo se busca que todo sea inmediato, rápido casi automático, que el resultado no amerite un esfuerzo mayor y el amor claro que está incluido en este contexto como si se tratara también de un producto, un servicio o una mercancía, existen relaciones que no ameritan esfuerzo alguno sin embargo es considerado amor (Bauman, 2003, p.20).

La concepción y formas de amor son de vital importancia debido a que partir de ella se van constituyendo las nuevas estructuras y relaciones familiares, ahora es común convivir con él o ella antes de decir “tengo una pareja” antes de decir “estoy casada/o”, más aún cuando se conoce que el amor se institucionaliza a través del matrimonio ello como norma social con menos énfasis, pero que aún persiste.

El amor romántico ha sido instaurado hace muchos años, y sobre ella se han construido una serie de conceptos que también se han ido distorsionando y que se ha instaurado como verdades, las cuales colocan al hombre y a la mujer en situaciones de desventaja del uno sobre el otro. La realidad nos ha demostrado que a pesar de los intentos y acciones que se vienen tomando políticamente esta realidad aún persiste.

Son escasos los estudios vinculados al enamoramiento en los adolescentes en situación de calle, uno de ellos es la institución Son de Vida, en Bolivia quienes hicieron un estudio que buscaba conocer lo que representa el amor romántico en los adolescentes en situación de calle y uno de los elementos relevantes es que conciben al amor con expresiones bastante positivas pero que suelen confundirlo con lo que es atracción sexual, lo que trae consigo altos niveles de frustración e incluso autolesiones. Si bien reconocen que en su relación hay valores positivos, también mencionan algunos elementos vinculado a la violencia que son minimizados y se convierten en una constante durante su relación como los gritos, amenazas, insultos y golpes, donde el rol del hombre en la relación debe ser activo mientras que el de la mujer según refieren debe ser una actitud complaciente y sumisa (Sanabria, Asperilla y Roca,2014).

HALLAZGOS Y CONCLUSIONES DE INVESTIGACIÓN

En nuestro país resultado de una investigación realizada durante el año 2018 y 2019 con adolescentes en situación de calle de los diversos distritos de Lima Metropolitana, se tuvieron los siguientes hallazgos y conclusiones:

La calle, es un espacio público que nos corresponde a todos; pero éste cobra mayor relevancia en los adolescentes en situación de calle, convirtiéndose en testigo de los lazos de amistad, primeros amores y desamores. Es importante considerar que en la calle también se van interiorizando nuevos aprendizajes y manifestaciones de las formas como se desarrolla las relaciones románticas, las cuales están siempre expuestas a la influencia y opinión de los amigos y personas con los que socializan, de allí que en ambos sexos se manifiesta la necesidad de evidenciar quien tiene el control de la relación, ello como ejercicio de poder frente a la toma de decisiones.

Ni la escuela, ni la familia son protagonistas en la vida de los adolescentes en esta situación; es la calle la que se convierte en el principal agente de socialización, y el espacio valorado por ellos, es aquí que empiezan a dar rienda suelta al concepto de libertad que ellos han construido, el cual es comprendido por ellos como la capacidad de tomar decisiones por si solos, el desenvolverse con independencia sin que se ejerza sobre ellos control alguno, así uno de ellos refería “siempre llego tarde y no me dicen nada, ¿porque me voy a preocupar?” (comunicación personal,02 de abril,2019).

Además del manejo de sus horarios sin tener que dar respuesta de ello, acercándose más al concepto de libertinaje. En este espacio existe una especie de ambivalencia porque se encuentran aspectos positivos como son buenos amigos, aquellos que te protegen y te aconsejan sobre qué es lo mejor para sobrevivir en este espacio, pero sin embargo también existe la presencia de personas quienes también han hecho de la calle su medio de subsistenciaue por su experiencia o conocimiento en diferentes ámbitos de calle; y la imagen de poder que representan en este espacio se convierten en sus referentes y principales consejeros frente a los temas de relaciones románticas y prácticas sexuales que finalmente derivan en prácticas sexuales en riesgo que terminan normalizándose más aun cuando en este espacio están ausentes los servicios especializados en este tema.

En sus relaciones amorosas se evidencia la presencia de los mitos del amor romántico, considerada también base de la violencia de género, en ese sentido los adolescentes con una mayor tendencia en mujeres, reconocen algunos elementos negativos en sus parejas, pudiéndose mencionar algunas conductas de riesgo como es el consumo de drogas, robos, infracciones, entre otros. o en su defecto manifestaciones de sucesos ligados a la violencia física y/o psicológica, las cuales han pasado por alto, hasta llegar a ser normalizadas, debido a que consideran que “el amor lo puede todo y en nombre de ella se dice que se puede cambiar a la otra persona”, y si no se puede conseguir cambiarla, tampoco se terminaría la relación, pues los intereses personales quedan a un lado y su prioridad es la otra persona, constituyéndose finalmente relaciones de dependencia.

Estas primeras relaciones amorosas y las que prosiguen tendrán como sustento elementos como la cercanía, espacios e intereses que comparten, similitud de experiencias vividas, frecuencia de horas del día en la calle y la vulnerabilidad en que se encuentran, todo ello ha ido marcando sus vidas, por lo que sus preferencias o atracción sexual tendrá como protagonista a la persona amada, quien también es parte de este contexto.

El amor romántico es vivido con total intensidad, ello porque es un amor que se desarrolla sin límites, donde las horas del dia con la persona amada son interminables, con ellos comparten similar actividad, no hay problema si llegan tarde o simplemente no llegan a casa sobre todo en los varones. No existe mayor presión o influencia de la familia debido a que el vínculo familiar es bastante débil. Así las relaciones románticas son vividas con plenitud e inmediatez por lo que suelen estar asociadas a las relaciones sexuales, además de ser resultado de una serie de vivencias que tienen como punto de partida las prácticas culturales respecto a la construcción de la sexualidad, y que servirán como base para la constitución de nuevas familias, aquellas que cuentan con grandes posibilidades de ir transmitiendo las mismas pautas de crianza y cuyos hijos desde temprana edad van siendo parte de esta única forma aprendida de sobrevivir.

La expresión de sentimientos y emociones tendrán mayor presencia en las mujeres, sin embargo, en contraparte a la dependencia o necesidad de la pareja, la exclusividad sexual no es un elemento que caracterice tanto a hombres como mujeres, debido a que se puede mantener en paralelo una relación con otras personas por lo que paradójicamente la intensidad del amor no necesariamente está a la par con el nivel de compromiso que se transmite a la pareja.

El no contar con información especializada los expone a prácticas sexuales en riesgo, con consecuencias de embarazo no planificado, donde si bien es rescatable el discurso de esta población al referir que estarían dispuestos a asumir su responsabilidad sobre esta situación, también es necesario mencionar que en la práctica muchos de ellos recurren a prácticas que los exponen a riesgo, tal como un aborto que ha de darse bajo el marco de la ilegalidad.

Las relaciones románticas de la población en situación de calle se desarrollan en un contexto muchas veces inseguro y donde las condiciones que quizás no sean evaluadas por ellos y ellas se dá bajo una clara expresión de la vulneración a sus derechos, como es la salud, educación, e incluso a recibir información adecuada. Si bien existen propuestas planteadas desde el Estado, para algunos sectores aún está ausente la población en situación de calle, e incluso los operadores muestran total desconocimiento de este grupo poblacional, de allí que sus medidas o estrategias no se adapten a las características de esta población de quienes se busca tengan las mismas oportunidades que los demás adolescentes.

La violencia es un elemento que está presente y se convierte en una constante en muchas familias peruanas, la calle y sus protagonistas no son ajeno a ello y claro el proceso de enamoramiento tampoco, es en la adolescencia etapa de la vida donde la violencia de género cobra relevancia debido más aun cuando nos encontramos frente a una sociedad que viene matando a las mujeres casi todos los días. Estas formas de relacionarse han sido aprendidas desde el seno de la familia y reforzadas en el contexto social y si bien las y los adolescentes en situación de calle han manifestado la presencia de estos elementos durante el desarrollo de su relación, también las han naturalizado. Así un adolescente decía: “solo le di un golpe bajo, le metí un cachetadón porque había estado con otro chibolo, yo le dije porque no me dijiste si eso es normal, yo también puedo estar con otra chibola…ahora ella me tiene pánico” (Comunicación personal, 12 de marzo, 2019).

UNA PERSPECTIVA DE INTERVENCIÓN QUE INCORPORA EL FACTOR DEL AMOR

Dada la importancia del amor a nivel estructural y su influencia en los diversos espacios de la vida del ser humano, es necesario continuar con aquella lucha que busca desmitificar distintas ideas y creencias en especial en torno al amor romántico, ideas que los y las adolescentes en situación de calle también han interiorizado y cuyas consecuencias pueden ser dramáticas considerando que se desarrollan en un contexto en muchos casos de drogas, imagen de referentes inadecuados y la desinformación que refuerza estas ideas.

En ese sentido es necesaria la presencia de espacios alternativos saludables, donde las y los adolescentes en situación de calle puedan desarrollarse de manera integral, por medio de actividades lúdico-formativas, donde puedan compartir nuevos intereses, y recibir información adecuada a partir de nuevas ideas. Es cierto que existirán algunas dificultades debido a ciertas carencias para la adherencia de estos elementos que garanticen un desarrollo integral, sin embargo, lo maravilloso del ser humano es que como ser social, está en constante evolución y más aún si se le brinda las oportunidades necesarias para la construcción de un proyecto de vida que a la larga influirá en el desarrollo de relaciones románticas saludables.

Desde la perspectiva con la familia, el trabajo se torna sumamente valioso debido a que a partir de ella se edifican las primeras figuras de apego, de aquí que el vínculo que se construye entre el adolescente y sus padres, influya en las formas como se van entendiendo, construyendo y desarrollando las relaciones románticas, por lo que es importante que la familia reconozca que existe un rol proveedor pero también protector en donde encajaría el aprendizaje de habilidades para el desarrollo de las relaciones saludables dentro del hogar, mantener información adecuada sobre los riesgos existentes, así como concebir e interiorizar sobre el reconocimiento de patrones de vida que les han afectado en el transcurso de sus vidas y que no deberían replicarse.

El amor es un sentimiento que ha tomado diversos conceptos, formas con el pasar del tiempo, y que desde la experiencia profesional se ha evidenciado que es un tema que no ha tomado la relevancia que amerita por lo que es necesario que los operadores de campo reconozcan la necesidad de que las y los adolescentes vivan este momento de su vida, siempre a través del ejercicio pleno de sus derechos, reconocimiento del amor a sí mismo, el respeto hacia el otro como parte de una sexualidad que sea responsable y saludable

A pesar de los 30 años de Convención por los Derechos del Niño y los documentos que a partir de ello emergieron en nuestro país como el Código del niño y adolescente y el Plan Nacional de Acción por la Infancia (PNAIA) el pleno ejercicio de derechos debe ser una práctica que le corresponde a todos, los niños, niñas y adolescentes. De allí que sea necesario un mayor protagonismo del Estado en sus legislaciones y en los servicios que se presten en estos espacios; se conoce que el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, ente responsable de la atención de niñas, niños y adolescentes cuenta dentro del Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar (INABIF) con el Servicio Educadores de Calle, sin embargo, existe la necesidad de repotenciarlo e invertir económicamente en este y los distintos servicios que puedan atender en cantidad y calidad a mas adolescentes en situación de calle y brindarle la atención especializada. Así mismo, es de suma importancia desarrollar acciones de manera articulada con las instituciones privadas involucradas en este tema y que atienden a la variedad de esta población sea por su perfil, sexo o grupo etario cuyas intervenciones pongan énfasis en el interés superior del niño lo cual es de vital importancia para la atención oportuna y diferenciada de esta población, más aún en el campo de las relaciones amorosas donde muchas veces no encuentran el consejo o la orientación adecuada en calle, viéndose su proyecto de vida y sus intereses, afectados por la evidente vulneración de sus derechos.

En este espacio se han ido construyendo relaciones de amistad con diferentes personas, sin embargo, ha de reconocerse también que estamos en una sociedad que nos expone de manera constante a riesgos y peligros, por lo que es necesario brindar a las y los adolescentes herramientas que no solo permitan reconocer y afrontar situaciones como estas, sino también involucrar a todas las personas que son parte de este contexto sobre la importancia y necesidad de colaborar e involucrarse en este proceso de restitución de derechos otorgando así el respeto y trato que todo adolescente merece. Es necesario reconocer el conjunto de derechos vulnerados, como el derecho a la salud el cual es afectado por el consumo de drogas o el contagio de alguna infección de transmisión sexual, lo que afecta considerablemente el desarrollo físico y mental del ser humano; otro derecho vulnerado es el de la educación donde la mayoría tiene un marcado retraso escolar o antecedentes de haber desertado, de allí que sea necesario el trabajo continuo en la restitución de sus derechos y que ellos y ellas conciban la importancia del ejercicio de los mismos, en especial en aspectos relacionados a las relaciones de pareja en donde se puede observar la prevalencia de problemas de salud sexual y reproductiva o violencias físicas y psicológicas a las que están expuestos.

En este espacio escogido han establecido sus propias normas sin necesidad del padre, o el docente, de allí que sea importante reconocer el desempeño del adulto en estos espacios donde los estereotipos que solo encuadran al adolescente en base a ciertas características terminan excluyéndolos de estos espacios tan importantes en la vida del ser humano y que inciden en el proceso de socialización de toda persona. Es necesario evaluar cuan acogedores son la familia, la escuela y las demás instituciones para que la inserción de las y los adolescentes sea sostenible y que tanto reconocen que dentro del proceso de desarrollo de su sexualidad este no solo es físico sino también psicológico y social, haciéndose necesario la presencia de referentes sociales que incidan de manera positiva en sus vidas.

Los diversos sectores del Estado involucrados en este tema deben conocer que parte del desarrollo de la sexualidad del adolescente en situación de calle está el proceso de enamoramiento cuya práctica se ve caracterizada por el modelo hegemónico del amor romántico. El conocimiento de los mismos, sus formas de relacionarse, conocer su dinámica, y características permitirán a las instituciones actuar de forma sensible, adecuada, pero sobretodo con base al reconocimiento del adolescente como sujeto de derechos, donde se intervenga frente a una situación actual y real que permita también en su posterioridad la conformación de relaciones menos toxicas y donde los mismos adolescentes puedan recoger aquellos elementos favorables que han marcado parte de su vida y alejarse de aquello que les transmitiría algún perjuicio frente a la decisión de mantener una relación o conformar una familia.

Cabe destacar que hay mayor intervención frente a la violencia de género, y que en su parte preventiva se viene trabajando con las comunidades e instituciones educativas, son en estos últimos donde se ubican las y los adolescentes que son parte de este tipo de educación convencional, lo cual es completamente válido. Ahora, donde quedan aquellos adolescentes que a lo largo de la vida han vivido bajo la sombra de la violencia, que no están insertados en el sistema educativo y que es cierto no son las mayorías, pero son personas con una dinámica de calle pero sobretodo personas con derechos, donde se hace necesario reconocer la necesidad de expandir la intervención, y tener en cuenta que la violencia se presenta en sus diversas formas en esta población, pero sobretodo de género siendo una constante en sus relaciones románticas, por lo que es importante que ellos y ellas aprendan a reconocer y estar alertas frente a los primeros indicadores y episodios de violencia, y sepan que acciones tomar ante ello.

BIBLIOGRAFIA

Bauman Z. Amor Liquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. México: Fondo de cultura económica.

Benavente, M. (2017) Los Niños de la Calle. Ambiente, valores y percepción del futuro de los niños, niñas y adolescentes en situación de calle y en proceso de rehabilitación social en la provincia de Lima. Lima, Perú: Vox Populi Consultoría

Grant V. (1980). Enamorarse. Barcelona: Grijalbo.

Gonzales, E. (2011). Aula Magna. Crecimiento y Desigualdad: Conflicto Social y Gobernabilidad. Lima, Perú: Fondo Editorial PUCP

Sanabria C., Asperilla G., Roca J. (2014). Desde la calle: Adolescentes enamorados Santa Cruz. Tinkazos Revista Boliviana de Ciencias Sociales, volumen (36), 40 pp. Recuperado en 20 de julio de 2017, de http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1990-74512014000200016&lng=es&tlng=es.

Lic. María Victoria Villa BuitrónLicenciada en Trabajo Social por la Universidad Nacional Federico Villarreal. Egresada Maestría en Política Social con Mención en Promoción de la Infancia de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Actualmente es especialista para la Protección y Bienestar del Estudiante del Plan de acción para la atención de la Brecha (en la actualidad) del Ministerio de Educación. Entre sus funciones está la realización de diagnóstico, reconocimiento de factores de riesgo y protección en contextos urbanos de alto riesgo social. Brindar asesoría especializada a estudiantes y familias en situación de riesgo social.
Trabajó en el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, en el Programa Nacional Yachay 2013-2017, en el Programa Nacional para el Bienestar Familiar INABIF 2017-2019. Trabajó como Educadora de Calle, teniendo entre sus funciones el abordaje y atención para la restitución y ejercicio de derechos de los niños, niñas y adolescentes en situación de calle, trabajo de casos con familias y trabajo comunitario. Trabajo de articulación con instituciones públicas y privadas para el acceso a los mismos según necesidad de cada niña, niño o adolescente.
Trabajó en el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social del 2007-2008, en el Programa Nacional Wawa Wasi (ahora Cuna Mas). Como coordinadora de campo realizó las siguientes funciones: Apoyo, coordinación, asesoramiento, gestión para acceso a servicios y capacitación a las organizaciones de base y Actores Comunales sobre prácticas saludables, alimentación balanceada a fin de brindar una atención de calidad a los niños de 06 meses a 3 años de edad. Así mismo se realiza el monitoreo a los locales y a los servicios que se brinda en los locales de wawa wasi y servicios alimentarios dando cumplimiento a los Lineamientos de Atención Integral (salud, educación, alimentación).