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Juana Bustinza Vargas

Introducción:

El presente artículo se realizó desde la experiencia profesional que se tuvo durante 12 años en la ONG Pro Mujer INC Perú en el departamento de Puno, en donde hubo el empoderamiento de las profesionales de Trabajo Social. En la actualidad ya no está en funcionamiento Pro Mujer, pero fue el inicio de muchas bancas comunales. Como se verá en el desarrollo del presente artículo, la finalidad de las bancas comunales es apoyar a la Mujer en vulnerabilidad social y económica con servicios integrales: financiero, capacitación y de salud que contribuya al desarrollo de ella, su familia y comunidad. Pro Mujer fue una institución sin fines de lucro y el inicio de las bancas comunales en América Latina y en el Perú, siendo ejemplo para otras instituciones que surgieron con la metodología de trabajo visto desde el aspecto social y cultural, porque se valoraron las costumbres andinas, como el challo del crédito para que vaya bien en el emprendimiento que tenga la clienta con su negocio. Y que hoy en día lamentablemente lo ven lucrativo, convirtiéndose en un microcrédito más, perdiendo la esencia que al comienzo se tuvo en el origen las bancas comunales. A través del presente artículo se hace una propuesta de implementación de las Bancas Comunales desde el Estado, frente al el incremento de la pobreza, con la finalidad de apoyar al emprendimiento de las personas vulnerables.

  1. El inicio de las Bancas Comunales:

Al hablar de las Bancas Comunales estamos hablando del padre de las Bancas comunales Muhammad Yunus, brillante economista que propuso una forma de organización social y económica para las aldeas rurales pobres a las que llamó (Banca Comunal), fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz 2006 por sus esfuerzos para incentivar el desarrollo social y económico desde abajo. Uno de los aportes de Yunus es la implementación del concepto de microcrédito en Bangladesh y otros países menos desarrollados a partir de 1974, lo que llevó a la fundación del Banco Grameen (aldea, en su idioma natal) en 1983.(Mora, 2015).

En países Latinoamericanos, las personas en situación de pobreza estaban impedidas de acceder a un crédito financiero y les era difícil de ingresar como cliente de un banco, por lo requisitos solicitados y en especial las mujeres. En el caso peruano, las emprendedoras, nuestras comerciantes humildes que venden sus productos como la papa, habas, maíz, etc., productos de su agricultura que trasladan a las ferias para poder ganar algo de lo producido en sus zonas de procedencia.

En América Latina y siguiendo el modelo de Yunus, la primera banca comunal fue Pro Mujer INC iniciándose primero en Alto Bolivia en el año de 1990, como un programa social, optando por el micro crédito en respuesta a la exclusión y limitado acceso de las mujeres pobres a recursos financieros; posteriormente se extiende a Nicaragua, Perú, México, Argentina.

Llegando a nuestro Perú y específicamente a Puno con Sarah Porter ex miembro del Cuerpo de Paz de los Estados Unidos, con dos maletas y muchos desafíos para empezar el programa junto con Naldi Delgado que vino de Lima para organizar y planificar el desarrollo de la organización llamada en ese entonces Pro Mujer INC. Con una donación de USAID se pusieron en marcha empezando a trabajar con mujeres en sus casas y patios para capacitar en la tecnología de Banca Comunal. A partir de ello surgen otras bancas comunales o apertura de micro créditos algunos con la ideología de la solidaridad, emprendimiento, capacitaciones como son: Manuela Ramos, ADRA Perú, Prisma, Compartamos, Arariwa, Caritas Perú, Finca Perú, (Aguilar, Giovanna & Clausen, 2013) entre otros y ahora dentro de sus proyectos de Micro créditos Caja los Andes que a partir del 2019 trabaja con bolsa de clientes de Pro Mujer la cual se cerró ese año.

Además de las características mencionadas especialmente en Pro Mujer se trabajó bajo el enfoque de Género, siendo su finalidad empoderar a las mujeres, a través de asociaciones comunales formadas por grupos solidarios. A principios se llegó hasta 35 mujeres y en los últimos años se habló solo de grupos solidarios de 5 clientas con excepción de un varón. Ello porque ya al tener créditos en el sistema financiero ya estaban habilitadas para otros créditos en los bancos, muchas veces sobre endeudándolas ya que la metodología de la banca comunal es dar el crédito de manera escalonada y con la cultura del ahorro, cuya metodología no es así en los bancos. Existiendo así el incremento de moras.

Imagen 1: Sara Porter en el primer crédito otorgado en Puno bajo el sistema de Banca Comunal

Fuente: Propia

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  1. El Trabajo Social y las Bancas Comunales:

Al surgir las bancas comunales se da la necesidad de profesionales que tengan ese espíritu de valores que trae consigo las bancas comunales y los fundamentos como son organización, objetivos comunes, solidaridad y capacitaciones, bajo un enfoque de derechos humanos, derechos culturales y equidad de género.

Y los primeros en ser llamados fueron muchos profesionales en Trabajo Social entendido como:

“La profesión del Trabajo Social promueve el cambio social, la resolución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y liberación del pueblo para incrementar el bienestar. Mediante la utilización de teorías sobre el comportamiento humano y los sistemas sociales, el Trabajo Social interviene en los puntos en los que las personas interactúan con su entorno. Los principios de los Derechos Humanos y la Justicia Social son fundamentos para el Trabajo Social”(Sataloff, & Kost, 2002, p.2)

Y profesionales de las ciencias sociales, salud y otros. Más que una institución que otorgue créditos, era una ONG cuyo objetivo era empoderar a las mujeres de escasos recursos económicos brindarles, crédito, salud, ahorro y capacitación. Esto se confirma, al decir “Otra de las características de esta metodología, en la mayoría de los programas está ligado a servicios no financieros, bancas comunales con programas de servicios de salud (caso PROMUJER), bancas comunales con programas de educación y otros”.(Lanchimba, 2014, pag.41)

Entonces estaríamos hablando de una intervención del Trabajo Social desde las funciones que cumplimos principalmente de educación social como eje de las bancas comunales y ello visto desde “Yunus que distingue dos tipos de empresas sociales: la empresa que no busca el lucro, sino resolver un problema social, y la empresa que es propiedad de personas pobres y que les permite generar ingresos así como mejorar su condición y la de su comunidad”(Mora, 2015, p.4). Interviniendo así desde el cumplimiento de la labor del Trabajador Social que es empoderar a esas personas que muchas veces se ven excluidas en diferentes derechos y beneficios sociales y económicos como era un crédito en ese entonces.

Imagen 2: Bancas Comunales en el Sector Rural del Departamento de Puno, con clientas décadas a la artesanía y venta de leche.

Fuente: Propia

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  1. Funciones del Trabajador Social en las bancas Comunales:

Al mencionar las funciones del Trabajador Social específicamente en las bancas comunales podemos mencionar que se desarrolla las cinco funciones como son:

  1. Investigación: El propósito de las bancas comunales es focalizar los departamentos, provincias, distritos de escasos recursos económicos es decir en situación de pobreza, llamado como estudio de mercado, pero visto desde el aspecto social. Es así que, con la banca comunal Pro Mujer se extendió en nuestro país primero en Puno teniendo como centros focales la misma ciudad de Puno (2000) y Juliaca (2001), otros lugares fueron: Tacna (2003), Ilo (2005),Moquegua (2006), Abancay (2007), Angahuaylas (2007), Mollendo (2008), Pedregal (2009), Sicuani (2009), Urubamba (2009), Quillabamba (2009), Arequipa (2010), Ayacucho (2010) ( Plan estratégico 2015- Pro mujer INC). Sin dejar de mencionar que en estos lugares también existió el crédito rural en donde los promotores iban directamente a los lugares.

Y la labor de los Trabajadores Sociales muchos de ellos empoderados como jefes de centros focales, supervisores, auditores internos o promotores de crédito era hacer el estudio de mercado a través de un diagnóstico social entendido como: La valoración que hace el Trabajador Social acerca de las carencias, estructura social, y ámbito geográfico de un espacio comunitario, es la antesala de la programación/planeación. Se utiliza en el Trabajo Social comunitario para conocer la realidad de ese sector vulnerable, se apoya del recorrido sensorial, entrevistas y el análisis reflexivo para ser concretado en su totalidad. Y desarrollando también el diagnóstico comunitario porque no solo lo realiza el experto (Trabajador Social) sino que tomará en cuenta a la comunidad que se investiga para generar procesos más certeros de acción. Es utilizado en el método de comunidad y se apoya del rapport, identificación de líderes y grupos focales para llevar a cabo el diagnóstico. Ya que este último sirve a los Trabajadores Sociales para detectar a la junta directiva de las asociaciones comunales y grupos solidarios denominados así en los bancos comunales. Sin olvidar que:

“El diagnóstico social es el juicio profesional que formula el trabajador social como resultado del estudio y de la interpretación de una situación social dada y que constituye el fundamento de la intervención social en dicha situación. La correcta formulación del diagnóstico social es responsabilidad y competencia del trabajador social, y deberá contemplar las dificultades y las fortalezas de la persona y de su situación individual, familiar, social e institucional”.(Cury & Arias, 2016, p.19)

Y la función de la investigación social permitió el crecimiento de las bancas comunales ejemplo Pro Mujer y otros, y esto se realiza no solo desde la mirada del Trabajo Social sino de manera interdisciplinaria con otros profesionales como economistas, administradores, etc.

  1. Educación Social: Este servicio propio de las bancas comunales lo diferencia de cualquier otro crédito ya que busca empoderar en especial a las mujeres; para ello se dan capacitaciones de emprendimiento, educación financiera, valores, Derechos de la Mujer y otros temas que se ve de acuerdo a la demanda de las mismas usuarias de la banca comunal.

Y nosotros como Trabajadores Sociales cumplimos una función con nuestra intervención social, que puede entenderse mejor con esta definición desde el Trabajo Social y las Bancas Comunales:

“Así pues, la educación social consistiría en adquirir las necesarias características intelectuales, sociales y culturales para adaptarse al medio, para vivir y sobrevivir en un medio social concreto. Ahora bien, esta adaptación social es evolutiva, es una continua evolución que se da a lo largo de toda la vida, no sólo durante la época denominada escolar. La educación social adaptativa es un inacabable proceso de continuas adaptaciones del hombre al medio natural y al medio social. En sentido estricto, la educación social sería la expresión del desarrollo adaptativo del educando, como ser vivo, a las cambiantes necesidades sociales”.(Rotger, 1997, p.11)

Siendo la intervención desde esta función no solo con las usuarias sino, brindando capacitación a través de alianzas estratégicas es decir trabajar de manera inter institucional, ejemplo capacitaciones de educación financiera a las madres del vaso de leche, y de otros programas sociales; de esta manera las bancas comunales contribuyen también a la sociedad para salir del estado de pobreza.

Y a través de estas capacitaciones realizadas en las sesiones de pagos se llegó al empoderamiento de muchas clientas que se convirtieron representantes de sus barrios, de comités de vaso de leche y otros espacios sociales.

  1. Gestión y Gerencia Social: A través de la intervención del Trabajador Social desde el puesto laboral asignado como es Jefe de Centro Focal o promotor de crédito, se está en continua gestión, en relación a las coordinaciones, estableciendo alianzas con otras instituciones para conseguir especialistas según los temas de interés en las capacitaciones, charlas, además la organización de ferias artesanales o de campañas por navidad, etc. Con la finalidad apoyar el emprendimiento de las usuarias, ya que la mayoría de las clientas de las zonas del Altiplano se dedica a la artesanía, manualidades y otros que a través de las ferias pueden promocionar su producto.

Visto ello la Gestión social como: “un proceso complejo que implica un conjunto de funciones administrativas que orientan, configuran y potencian acciones concretas que pretenden la dignificación de la vida, el uso racional de los recursos, la satisfacción de las necesidades materiales e inmateriales, preservando el medio ambiente y el respeto a los derechos humanos”.(Girón, 2018, p.6).

Y en relación a la Gerencia Social el Trabajador Social desde el puesto laboral ejerce muchas veces como jefe de centro focal llamado posteriormente jefe de agencia, como también otros puestos: jefe de sucursal, auditor interno, supervisor y promotor de crédito. Viene gerenciando día a día sea el personal a cargo, con estrategias para el logro de objetivos de las bancas comunales que han sido trazados en el plan estratégico anual para luego ser evaluados. Ya que, al ser una ONG sin fines de lucros, estas reciben donaciones y son calificadas para tener apoyo económico internacional como es el caso de Pro Mujer, que en el año 2010 logro un alcance de atención de más de 48 mil clientes, con una cartera de US$ 12.4 millones y crédito promedio por cliente de US$255, teniendo una calificación de excelentes niveles de retorno social. Sus operaciones claramente alineadas hacia los sectores excluidos explican principalmente estos resultados. El excelente compromiso social se refleja en todos los niveles organizacionales, favoreciendo el cumplimiento de los objetivos sociales. Además de haber incrementado en el 2010 la atención hacia zonas excluidas y alejadas de los centros urbanos. Logra un bajo nivel de crédito promedio por cliente (6% del GNI per cápita), ofrecido a costos razonables para el cliente que confirman su buena eficiencia social. Logrando una calificación de excelente compromiso social, reforzado con adecuados procesos internos que permiten monitorear el cumplimiento de la misión. (MicroRate The Rating Agency for Microfinance, 2010). Entonces se podría decir que el Trabajador Social como los diferentes profesionales que se encuentra en puesto gerencial y directo con el cliente tiene desafíos gerenciales.

  1. Promoción Social: Los Trabajadores Sociales y los diferentes profesionales que asumen puestos de jefe de agencia y promotor de crédito se ven inmersos con la promoción social porque en el eje de educación social a través de las charlas educativas, junto con la gestión para la impartición de estas charlas por otros profesionales, como también desde el eje de organización ya que al ser una ONG cuya misión es poyar a la Mujer en vulnerabilidad social y económica con servicios integrales capacitación, financiero y de salud que contribuya al desarrollo de ella, su familia y comunidad; se tiene que coordinar con los profesionales de salud para la organización de campañas de salud y lo atrayente de Pro Mujer en ese entonces era la implementación de las clínicas móviles que permitía llevar profesionales de salud (médicos, enfermeras, obstetrices, dentistas, ecógrafos) a las zonas rurales, zonas vulnerables y no solo para clientas sino para el público en general a bajo costo.; de esta manera contribuir a la mejora y el cuidado de la salud de la comunidad. En cuanto al eje de investigación desde promoción social se realiza el diagnóstico participativo visto desde: “potenciar la capacidad de cambio de la población meta. Implicando un proceso de diagnosis-prognosis-ejecución”. (Jiménez , 2015, p.104).

  1. Caso Social: Al estar inmersos las bancas comunales en sectores vulnerables especialmente con población principal las mujeres lo podemos analizar desde el enfoque cultural y de género, porque al estar en una zona andina aún persiste una sociedad machista que incluso podemos decir que aún existe en otros estratos sociales y regiones del país y a nivel mundial. Nos encontramos con casos de mujeres sumisas por sufrir muchos casos de violencia de diferentes tipos y al recibir estas capacitaciones, charlas de empoderamiento surgen los relatos de hechos vivenciales que en ello intervenimos con mayor especialidad los Trabajadores Sociales. Por experiencia propia, lidiamos muchas veces con manifestaciones de las clientas en busca de una orientación, como también en casos de salud porque una de las metas era hacerles el examen del Papanicolaou en donde se encontraba alto índice de infecciones y al sentirse mal nuestras clientas empezaban a contarnos sus problemas familiares. Para lo cual los diferentes profesionales que nos veíamos inmersos teníamos que estar suficientemente preparados para poder dar esa orientación y soporte emocional a las clientas; ya que ello afectaba a su familia y por ende a la comunidad.

Y no solo eso, el contacto con la clienta al hacer las visitas domiciliarias que en las bancas comunales toma el nombre de verificación de domicilio y negocio en donde uno podía ver la situación en la que vivía la clienta, y ello permitía también detectar problemas sociales para poder dar el soporte y orientación para acceso a los programas sociales que ofrece el Estado.

Como se pudo apreciar en el presente ítems de las funciones que desarrollamos en las bancas comunales son todas propias del Trabajo Social y desde su aparición en nuestro país se ha convertido en una demanda laboral nuestra profesión en estos sectores. Que incluso al hablar de cajas, la actual Caja Los Andes viene desarrollando un proyecto el cual ya está en ejecución desde el 2016 aproximadamente. Las bancas comunales con la mirada de inclusión social, es un espacio que se abre como una oportunidad laboral y que muchas veces pensamos que un Trabajador Social no puede trabajar en el sistema financiero. Es un gran reto, pero nos permite ir desarrollándonos profesionalmente y poder servir a nuestra comunidad.

Imagen 3: Capacitación a las Clientas de Pro Mujer INC sobre educación financiera

Fuente: Propia.

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  1. Propuesta del sistema de Banca Comunal desde el Estado en tiempos de COVID - 19:

El COVID-19 ha tenido un severo impacto en la economía mundial. Las proyecciones de crecimiento económico de las diferentes naciones se han reducido considerablemente, incluso llegando a alcanzar cifras negativas. Los efectos en los ingresos de la población mundial también han sido considerables y han resultado en muchos casos en el retorno a la pobreza. Como es el caso peruano que para el año 2019 se tuvo un índice de pobreza extrema monetaria del 2.9% y en situación de pobreza monetaria un 20.2% de la población total, pero si se analiza según ámbito geográfico se concentra la pobreza en la sierra rural un 45.2%, (Portal INEI) siendo ya para el 2019 un factor de preocupación e intervención por parte del estado. Esto se ha agravado con la presencia del COVID -19 que llegó a nuestro país en Marzo del 2020 y las proyecciones del aumento de la pobreza se tiene el siguiente resultado: se analiza desde la pobreza, pobreza extrema y desigualdad a nivel nacional con la metodología de la línea de pobreza y tiene la ventaja que permite proyectar el comportamiento de la pobreza a nivel microeconómico utilizando las estimaciones macroeconómicas disponibles, en la cual se estima que la pobreza monetaria se incrementará de 20.2% en el 2019 a 30.3% en el 2020. Esto significa que 3,300,329 personas caerán en la pobreza como consecuencia directa de la pandemia. Este será el mayor valor registrado desde el 2010. Asimismo, considerando la recuperación en el ingreso de los hogares, se estima que este nivel de pobreza se reduzca a 25.8% en el 2021. Y por ámbito geográfico, la población más afectada será la que pertenece a zonas rurales, pues la pobreza se incrementará en 13.7 p.p. entre el 2019 y el 2020, de 40.1% a 53.8%, en comparación con el ámbito urbano, cuyo incremento es igual a 9.0 p.p., de 14.3% a 23.3%. Una explicación posible de este comportamiento está en que el sector agricultura y pesca es el que experimentará la mayor caída igual a -23.2%, y la mayor parte de la población en las zonas rurales se desempeña en actividades primarias como la agricultura. Sin embargo, es importante mencionar que en términos absolutos la población pobre se concentra en mayor medida en las zonas urbanas (5.9 millones de personas) respecto a las zonas rurales (3.8 millones de personas) en el 2020.(Lavado, Guermes, Calderon, & Valla, 2020).

Es por ello que en el presente artículo se presenta un modelo de financiación alternativo al tradicional. Un modelo apegado al territorio que pone en manos del ciudadano la política crediticia del mismo mientras actúa sobre la estrategia empresarial, poniendo en valor intangibles poco valorados por las agencias de calificación. Se instrumenta a través de la democracia, pero el principal argumento a favor es que se fundamenta en la justicia social y no en la beneficencia; ello es la banca comunal. Una herramienta que no se descubre ahora, pero sí se plantea porque el momento la hace oportuna ante un crecimiento de pobreza por la presencia del COVID – 19 en la cual se ve más afectados la población vulnerable en especial el sector informal y más aún el sector rural. En el año 2020 específicamente el 20 de agosto, el Gobierno peruano recibió el desembolso de alrededor de US$1.8 mil millones de una línea de crédito contingente (DDO por sus siglas en inglés) del Banco Mundial para financiar parcialmente transferencias monetarias y otros gastos excepcionales para atender el impacto de la pandemia por la COVID-19 en los hogares pobres y más vulnerables. (Banco Mundial 2020). El cual parte de ello fue entregado a las familias con mayor porcentaje de afectación de manera monetaria según la focalización por SISFOH (Sistema de Focalización de Hogares) y a nivel empresarial se dio crédito con el programa Reactiva Perú, pero este fue beneficioso solo para el sector formal.

Y la pregunta sería ¿por qué no invertir en créditos con una metodología de banca comunal? y no darlo de manera asistencial, ya que ello permitiría poder generar un emprendimiento ante la nueva demanda en un contexto que nos da un incremento de pobreza.

Para ello se tendría que intervenir con capacitaciones de emprendimiento, uso de las tecnologías para la promoción de las microempresas, inicio de productos al mercado y soporte emocional ya que hablamos de la salud mental que se ve afectada por la pérdida de familiares, amigos, etc. por esta pandemia que atravesamos. De esta manera el estado estaría llamado a implementar un programa social crediticio con profesionales de las ciencias sociales y uno de ello sería el Trabajador Social para una mejor focalización de la población en estado de pobreza y capacitaciones en torno a lo social, y cómo podemos brindar nuestros servicios en relación a las funciones que cumplimos. A ello sumar la acción de otros profesionales, de salud, administradores, contadores, etc., que necesita la banca comunal y poder trabajar de manera interdisciplinaria.

Se puede afirmar que: “El Perú puede retroceder una década en la superación de la pobreza si no toma medidas para evitarlo”.

Conclusiones:

  1. La Banca Comunal genera en la persona un crecimiento económico y social. Nos enseña a recuperar valores como la responsabilidad, solidaridad, puntualidad entre otros. Permitiéndonos, además, formar líderes y empoderar a las mujeres en una sociedad que aún es machista.
  2. La Banca Comunal permitió el ingreso de Trabajadores Sociales al sector crediticio pero visto desde el entorno social, generando en ellos potencialidades y retos como son puestos gerenciales con un trabajo bajo presión, que a muchos de ellos les permitió formar posteriormente otras cajas un claro ejemplo Caja Sol, que existen Trabajadoras Sociales empoderadas en el sistema financiero desde puestos gerenciales las cuales fueron formadas en Pro Mujer INC Perú. Como también seguir conformando ONGs desde puestos estratégicos, como son Manuela Ramos, ADRA, Compartamos, Caritas entre otros.
  3. La Intervención del Trabajo Social en las bancas comunales es indispensables visto desde las funciones que cumplimos y la razón de ser del Trabajador Social y cuyo campo laboral quizá no es aún tomado con importancia, existiendo ya la demanda laboral de parte de este sector.
  4. Al estar inmersos en un contexto con un incremento de pobreza que pone en riesgo a las familias vulnerables afectando principalmente a nuestra niñez por la presencia del COVID-19 se vé la necesidad de la intervención del estado con un programa social crediticio con una metodología de la Banca Comunal, de esta manera dar un soporte no solo crediticio sino brindar capacitaciones y salud que son necesarias para el bienestar de la persona su familia y por ende la comunidad.

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Juana Victoria Bustinza Experiencia Laboral: Docente contratado en la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional del Altiplano, Pro Mujer INC como Coordinadora de Banca Comunal Agencia Puno, Centro Salud Chucuito III en Servicio Social, Empresa Tour Perú en Recursos Humanos, Electro Puno en Bienestar Social. Publicaciones: Un artículo en el libro Educación, Innovación y nueva Normalidad de Andiac - México. Participación como ponente en congresos internacionales de México y Chile. Desde setiembre 2020 ha asumido el cargo de Coordinadora de Tecnología y Gabinete de la Faculta de Trabajo Social de la Universidad del Altiplano de Puno.