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Este artículo está dedicado In Memoriam a mi gran amigo y colega
cuzqueño-peruano, Marco Ugarte y a su familia.
También a todos los integrantes del Movimiento Internacional ATD-Cuarto Mundo.

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Elí Evangelista Martínez.

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1.- El Trabajo Social Contemporáneo

El Trabajo Social Contemporáneo lo entendemos como una Filosofía de la Acción y Arte Científico. La Filosofía de la acción es una postura, enfoque, opción fundada en ideas, visiones, construcciones, acciones, trayectos y metas sociales, que nutren nuestra acción profesional con argumentos, posturas e intereses críticos, liberadores, alternativos, autónomos, transformadores, constructivos y propositivos; con capacidad cuestionadora y orientados a la construcción de saberes y diagnósticos sobre el mismo mundo social, para actuar en él, para transformarlo positivamente, siempre priorizando los intereses de los sujetos sociales, para avanzar con ellos(as), desde abajo, desde en-medio y desde adentro de la propia sociedad.

Por otra parte, el Trabajo Social como Arte Científico conecta, articula e integra dos paradigmas tradicionalmente excluyentes entre sí: el Científico y el Artístico; dando preeminencia a la relación dialéctica/compleja/irradiante entre Conocer-Imaginar-Actuar-Transformar. Por lo que delinea una concepción interactiva/creativa/innovadora entre Arte-Ciencia, y se concretiza en un proceso, medio y ejercicio colectivo que busca generar dinámicas de organización y participación social, complementando e interrelacionando el método científico y las estrategias artísticas; la razón con lo sensorial; la imaginación y la razón; las emociones y las metodologías; la intuición y la teorización; la creación y la recreación; la tradición y la innovación; el sentido común y el sentido científico; los saberes comunitarios y los conocimientos basados en las ciencias. Esa relación dialéctica/compleja/irradiante entre Arte-Ciencia postula que la acción científica/profesional/metodológica del Trabajo Social siempre se complementa con acción-es artísticas, creadoras, creativas, innovadoras, y mediante esas tensiones se logra radicalizar lo racional y lo sensible para generar respuestas colectivas e integrales a los complicados problemas sociales contemporáneos.

Y por ello, creemos firmemente, que esta perspectiva-relación basada en la dualidad: Arte-Ciencia, es a la vez, una multi-forma para conocer-aprender-aprehender-actuar; complementaria y no antagónica o excluyente, y lo más relevante, es que nos permite cuestionar, romper y rebasar la tendencia del pensamiento-acción, dirigido al Yo Individual: personal, aislado, particular, fragmentado, excluyente o específico, para dar paso al Yo Social, que incorpora cotidianamente al: yo/tú/él/ellos/nosotros/vosotros/ ustedes, que es: esencia/sustancia/forma/fondo y que además siempre es proceso colaborativo, grupal, solidario, incluyente, social, integral, articulado, colectivo e infinitamente relacional, a partir del desarrollo de lo que denominamos sus Pilares profesionales, que son aquellos lineamientos o parámetros sustantivos en los que recae la acción profesional del Trabajo Social, y se consideran asimismo como medios para dar capacidad de respuesta a problemas, necesidades, demandas e intereses sociales:

2.-Trabajo Social y la Metodología del Cruce de Saberes

La metodología del cruce de saberes tiene su origen en la historia de la lucha contra la miseria y la exclusión a partir de las acciones que desarrolla el Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo en diversos países del orbe. El Movimiento Actuando Todos por la Dignidad-Cuarto Mundo es una organización no gubernamental, fundada en 1957 en Francia por el padre Joseph Wresinski una personalidad francesa que a través de su trabajo de lucha contra la miseria, buscó dar una identidad social positiva, reconocida y resignificada a las personas que viven en la extrema pobreza en todo el mundo. Actualmente ATD Cuarto Mundo trabaja en una treintena de países en África, Asia, América y Europa y su trabajo está basado en el compromiso de militantes, voluntarios permanentes y aliados, su objetivo es garantizar el acceso de los más pobres al ejercicio, protección y defensa de sus derechos humanos y con ello, avanzar hacia la erradicación de la pobreza extrema. Desarrolla iniciativas sociales en el campo, en el terreno social con personas que viven en situación de pobreza, impulsando la sensibilización ciudadana y la reivindicación política, promoviendo el diálogo y la cooperación con diferentes actores sociales locales, nacionales e internacionales.

En ese contexto de lucha contra la miseria, es donde se dan las condiciones y se experimenta una metodología para integrar distintos tipos de conocimientos y saberes, que normalmente en la vida social, son puestos en contradicción, y que son los siguientes:

  • El saber científico, que es dominante en nuestras realidades, que es muy importante, sustantivo, es académico, aunque siempre parcial, indirecto, informativo y formativo, pero no es necesariamente movilizador y no brinda razones a los seres humanos para que se comprometan por los demás. (Godinot, 2008)
  • El saber social, es decir el saber comunitario, el conocimiento de vida de las personas en situación de extrema pobreza, considerando para esta metodología a la gente en situación de pobreza, como los mejores expertos en pobreza, puesto que tienen la experiencia vivida y saben todo lo que significa en términos de sufrimiento, de lucha y de cambios necesarios. Este saber suele ser el menos cultivado, el más soterrado, aunque el más vivencial y basado en la experiencia. (Godinot, 2008)
  • El saber práctico, que es el conocimiento generado en la acción de los profesionales y voluntarios comprometidos con los más desposeídos; el conjunto de sabres construidos en la praxis social, y que también debe ser tomado en cuenta y desarrollado. (Godinot, 2008)

Cada uno de estos tres saberes tiene que poder construirse con cierto grado de autonomía y luego contrastarse con los otros para producir un conocimiento más pertinente, eficaz e integral en la lucha contra la pobreza, y por eso el cruce de saberes justamente es la articulación entre el conocimiento de académicos, el conocimiento de profesionales y de las personas voluntarias o militantes de las luchas que tienen el saber práctico, pero principalmente retomando como base, los conocimientos de las personas que padecen las situaciones de pobreza. Este cruce de saberes debe ir sistematizado y presentado a manera de propuestas para llevarlo a donde se toman las decisiones. (Godinot, 2008)

Normalmente en las iniciativas sociales, estos saberes mencionados están en diferentes ámbitos y pocas veces son articulados, contrastados y fusionados. Cada uno va por su lado, aunque es importante reconocer que el conocimiento de las personas en situación de pobreza, basado principalmente en su experiencia de vida, no tiene reconocimiento. Estas personas tienen a menudo la experiencia de ser tratadas como objetos: objetos de procedimiento, de decisión, de medida, de reglamento, a veces objetos de solicitud, pero objetos de todos modos. La no consideración del conocimiento de las personas involucradas es una de las causas del fracaso de las políticas de lucha contra la pobreza. Lo previo en la lucha contra la miseria y la exclusión es reconocer a las personas en situación de pobreza como actores de pleno derecho, reconocerles un conocimiento de vida y de experiencia sin el cual los otros tipos de conocimientos serían “incompletos” y entonces, ineficaces, incluso generadores de efectos contrarios a los que se buscan. (Godinot, 2008)

2.1 Los requisitos previos del cruce de los conocimientos y de las prácticas

La dinámica del cruce de los saberes y de las prácticas no sabría en ningún caso confundirse con una simple gestión de participación de las poblaciones en situación de pobreza, debe encuadrarse en los siguientes aspectos:

  • Tener conciencia de un cambio necesario. La miseria no es una fatalidad. No estar conforme con las realidades sociales, económicas o culturales siempre provoca una voluntad de cambio. Ser portador de esa voluntad y reconocerla en los demás es un pre-requisito del cruce. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)
  • Considerar a cada uno como un poseedor de conocimientos. Las personas en situación de pobreza y de exclusión social no tienen solamente carencias, necesidades que satisfacer, ellas tienen también saberes que aportar. El saber de experiencia que ellas tienen, cuando se cruza con otros saberes, revela su capacidad de distancia y de reflexión. Este cruce produce conocimientos más completos y más fieles a la realidad. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)
  • No estar solo. Toda persona a través de su propia vida adquiere una experiencia. Si la experiencia personal no está ligada a un grupo social o profesional, se queda frágil. Es la pertenencia a un grupo social, profesional que consolida el saber que cada uno posee. Esto significa que para participar en un cruce de los saberes y de las prácticas con “universitarios y profesionales”, las personas en situación de pobreza no deben quedarse aisladas. Deben vivir la asociación con otras personas que tengan las mismas condiciones de vida y tener espacios de reflexión, de expresión y de diálogo.
  • Situarse juntos en una posición de investigación. Es necesario que cada participante se encuentre en una actitud de co-investigador, coformador, co-actor para identificar preguntas, ponerles en problemáticas e investigar comprensiones comunes y pistas de cambios. Es decir, un compartir del control de la investigación.

3.- Condiciones de aplicación del cruce de los saberes y de las prácticas

  • Presencia efectiva de las personas en situación de pobreza. La primera condición para realizar el cruce de los saberes y de las prácticas es que las personas que viven en situación de pobreza estén efectivamente presentes a lo largo de todo el proceso y no solamente a un momento determinado para dar su testimonio bajo forma de exposición, video o por escrito. En ningún caso, otros actores pueden sustituirse por ellas, hablar en su nombre, en su lugar, basándose en el conocimiento o la proximidad que podrían tener del mundo de la miseria. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)

  • Crear las condiciones de la autonomía de los saberes en vista de su reciprocidad. Autonomía y reciprocidad no se adquieren habitualmente en la práctica de las relaciones entre universitarios, profesionales y personas en situación de pobreza. No debe haber lazos de dependencia Para realizar el cruce de los conocimientos y de las prácticas, los grupos de trabajo deben estar compuestos por personas que no dependan unas de las otras. A fin de preservar la libertad de reflexión y de palabra de cada uno, profesionales de un servicio no estarán en presencia de beneficiarios o de usuarios de éste – por ejemplo, profesores con padres que tienen hijos como alumnos, trabajadores sociales, médicos, etc., con sus “clientes”. Pero, si bien no hay lazos de dependencia, si existen grupo de referencia, teniendo como referencia su propio grupo de pertenencia (actores del mundo de la pobreza, actores asociativos, actores profesionales, actores universitarios.). Es al interior de estos grupos que cada uno tendrá una seguridad, una libertad, un tiempo para construir su propio pensamiento antes de emprender el cruce. Por otra parte, la comprensión y la recepción del conocimiento del otro necesitan maduración y explicitación. Estos espacios y estos tiempos en grupos de actores permiten a los participantes apropiarse de las preguntas, formular sus propias interrogantes, construir su propio peritaje. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)
  • Establecer un espacio de confianza y de seguridad. El cruce de los conocimientos y de las prácticas sólo es posible si el sentimiento de seguridad y de confianza de cada uno frente a sus colaboradores, así como al marco establecido está asegurado. Un elemento de suma relevancia es el acuerdo que debe establecer reglas precisando la seguridad y la confidencialidad de las palabras y de los escritos producidos. En particular, todo lo que dicen las personas en situación de pobreza es, con frecuencia, el fruto de una experiencia larga de sufrimientos y esfuerzos, y la fragilidad de las personas permanece muy grande. Esta fragilidad debe ser protegida, especialmente a través de la regla de confidencialidad. También ella se aplica plenamente a lo que dicen los universitarios o profesionales, obligados, por cierto, a respetar las reglas del secreto profesional. Por otra parte, el marco ético comprende un cierto número de valores ligados al diálogo entre las personas: escucha activa, respeto de la palabra del otro, disponibilidad para adoptar una postura crítica frente a su propio saber, convicción que todo saber está siempre en construcción. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)

  • Garantizar las condiciones de intercambio y de rigor. La desigualdad de posiciones está bien presente en el proceso de cruce de los conocimientos y de las prácticas. Hacer posible el intercambio es entonces crear las condiciones de una paridad en el intercambio. Es el rol de un equipo pedagógico o un equipo de animadores. Debe constituirse por miembros que conozcan, por haberlas frecuentado durante mucho tiempo, a las personas en situación de pobreza, sus dificultades, sus recursos, y miembros del mundo de los universitarios o profesionales. Frente a las personas en situación de pobreza el rol de los animadores es ayudar a las personas en situación de pobreza a expresarse con sus propios términos, sin jamás substituirse a ellas, sin orientar en lo que ellas intentan decir. Se trata de crear condiciones que les permitan consolidar ellas mismas su conocimiento: Releer su experiencia de vida tomando distancia, confrontarla con otros para rescatar las enseñanzas 8generalizables, apoyarlos en la dinámica de comprensión de otros actores. ATD-Cuarto Mundo, 2011)

  • Es muy importante acompañarlos en el antes y el después de los encuentros para que ellos queden en contacto con su medio de vida. Pero no solo las personas en pobreza presentan dificultades para lograr el cruce de saberes, también los universitarios o profesionales muchas veces encuentran también dificultades en cuanto a la expresión oral y escrita. Acostumbrados y formados para trabajar y comunicarse con sus pares, ellos tienen tendencia a utilizar formulaciones abstractas comprensibles solamente por iniciados. La función de los animadores es ayudarlos a hacer su pensamiento comunicable y acompañarlos en la dinámica de comprensión de los aportes de las personas en situación de pobreza. La función de los animadores es también hacer comprender a los “universitarios o profesionales” el bien fundamentado de los ritmos y del tiempo necesario para una gestión de cruce de los saberes y de las prácticas (no se pueden “quemar” las etapas). En este mismo punto, se debe promover y animar el cruce de conocimientos, y para eso la función de los animadores es hacer de manera que todos puedan expresarse, ser comprendidos, y respetar el tiempo de palabra de cada uno. Para llegar a esto, ellos toman la opción de prestar una atención particular a la escucha de la palabra de las personas en situación de pobreza. ATD-Cuarto Mundo, 2011)

  • Aplicar una metodología del cruce de los saberes y de las prácticas. El cruce de los saberes y de las prácticas es una construcción que requiere herramientas y apoyos, tanto en el área de la investigación como en el de la co-formación. El equipo pedagógico es responsable de la metodología aplicada que hay que adaptar según los contextos. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)

4.- Bases de la Metodología del Cruce de Saberes y las Prácticas

  • La experiencia de cada uno. El relato de una experiencia precisa permite poner a todos los participantes en el mismo pie. El relato de los hechos trata de situaciones vividas, donde hay interacción entre personas en situación de pobreza, universitarios o profesionales de la práctica. (Godinot, 2008)

  • El ritmo y la duración. En el transcurso de los intercambios, cada uno debe ver respetado su propio ritmo de comprensión y de expresión. Hay que respetar los tiempos de silencio, permitir a cada persona llegar al final de lo que quiere decir, comprender juntos el sentido de las palabras. A veces surgen tensiones de una y otra parte en el transcurso de los intercambios, el retorno regular en grupos de actores permite tomar la distancia necesaria. La duración es un dato indispensable para un trabajo en profundidad. Es necesaria para crear la confianza, asentar el diálogo, analizar los relatos, comprender lo que el otro quiere decir, preparar sus propias intervenciones. La duración está, sin embargo, relacionada con los objetivos propuestos, pero en todos los casos, hay que contar con el tiempo de la maduración. (Godinot, 2008)

  • La construcción colectiva. Los esfuerzos consentidos por cada uno para participar en el cruce de los saberes y de las prácticas son motivados por la transparencia de los procedimientos aplicados y por el objetivo buscado conocido por todos, que es mejorar las interacciones entre personas en situación de pobreza y todos los otros ciudadanos sean estos profesionales, institucionales, universitarios, sindicalistas, políticos u otros. Poder identificar los elementos de desacuerdo es una etapa esencial. Sin confrontación, no hay construcción colectiva. El mejor medio de confrontar realmente los puntos de vista es comprometerse mutuamente, cuando es posible, en una producción común. Ahora, “cruzar” los conocimientos, no es “adicionar” los conocimientos. Hay simultánea y progresivamente, a lo largo del proceso, para cada uno en la posición que ocupa, más influencia sobre la comprensión del mundo y más control sobre el lugar que allí tiene. Cruzar es confrontarse, es decir, exponerse al saber y a la experiencia del otro, para construir una plusvalía. El desafío no es sólo una mejor comprensión recíproca, sino igualmente el desarrollo de una dinámica permanente de democracia participativa al interior de la cual las personas en situación de pobreza fueran actores de pleno derecho. (Godinot, 2008)

5.- Epílogo: El Cruce de Saberes en el ámbito del Trabajo Social

Consideramos que esta metodología del cruce de saberes es una opción a retomar, se presenta cuando se trabaja con sectores en situación de pobreza, en la que se afirma que la lucha contra la pobreza y la exclusión incluye a muchos actores en situación de desigualdad. Por un lado, en el mundo de las instituciones, políticos, investigadores académicos, normalmente con su mejor intención, construyen soluciones basadas en el análisis son las causas de la pobreza.

Pero, por otra parte, en el mundo de la pobreza, hay mujeres y hombres cuya experiencia y propuesta no es tomada en cuenta, solo se ven como problemas y necesidades y a los que se les pide solamente que colaboren en las soluciones que otros han imaginado para ellos, pero negando sus propias voces. Los universitarios o profesionales, por su formación y el medio en el que trabajan, adquieren capacidades de expresión, de enunciación, de abstracción, de intelectualización que les dotan de poder a aquellos que las poseen. Disponen de un saber socialmente reconocido, comunicable, construido a largo plazo, conocen las reglas del juego y por su estatus y las funciones que desempeñan, tienen la capacidad de actuar, de orientar y de decidir. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)

Por el contrario, el saber de las personas en situación de pobreza, basada principalmente en su experiencia de vida, no se reconoce a priori y tienen frecuentemente la experiencia de ser tratados como objetos: objetos de procedimiento, de decisión, de medida, de reglamentación. A veces objetos de buenas atenciones, pero siempre objetos, no sujetos. No tomar en cuenta el saber de las personas, no poner énfasis en las propuestas de los mismos, son causas del fracaso de las políticas de lucha contra la pobreza. Lo deseable, en la lucha contra la miseria y la exclusión social, es reconocer a las personas que viven en situación de pobreza como sujetos de derecho y actores sociales plenos. Reconocerles es reconocer su saber de vida y de experiencia sin el cual los otros tipos de saber, el científico y de la acción profesional son incompletos y por lo tanto muchas veces ineficaces, e incluso generadores de efectos contrarios a aquellos que en principio se buscan.

Por lo que no se trata de un simple proceso de participación de personas en situación de pobreza, sino que es necesario:

  • Tener conciencia de que es necesario cambiar.
  • Considerar a cada persona como propietaria de su propio saber.
  • No estar solo, es decir, relacionar la experiencia personal con la del grupo social o profesional para fortalecerla.
  • Situarse conjuntamente en una posición de búsqueda, como co-investigadores, co-formadores, co-actores. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)

Asimismo, podemos identificar las mínimas condiciones para poner en práctica el cruce de saberes y prácticas, que son las siguientes:

  • Presencia efectiva de personas en situación de pobreza.
  • Crear las condiciones para una autonomía de los diferentes saberes de manera que puedan situarse en reciprocidad, evitando relaciones de dependencia entre participantes y estableciendo grupos de pertenencia como referencia.
  • Establecer un espacio de confianza y seguridad.
  • Garantizar las condiciones de intercambio de manera rigurosa, asumiendo la desigualdad de posición existente entre los diversos participantes para desde ahí generar una dinámica que permita un intercambio equilibrado. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)

Finalmente, podemos concluir con la idea de que la puesta en práctica de una metodología de cruce de saberes y prácticas entre los sujetos sociales, debe contener los siguientes fundamentos:

  • Partir de la experiencia de cada uno de las personas y colectivos.
  • Respetar el ritmo de comprensión y de expresión de cada uno, y trabajar de manera mantenida en el tiempo, de manera que se pueda establecer la confianza de ellos y asentar y profundizar el diálogo.
  • La construcción colectiva, asumiendo que para llegar a esta es necesario que haya confrontación de los diferentes puntos de vista y comprometerse mutuamente en una producción común. (ATD-Cuarto Mundo, 2011)

Bibliografía

ATD-Cuarto Mundo (2011). La pobreza es Violencia. Seminario Internacional, Pierrelaye, Francia.

Evangelista Martínez, Elí. (2011). Aproximaciones al Trabajo Social Contemporáneo. Ed. RIEATS, México.

Godinot, Xavier (2012) Eradicating Extreme Poverty: Democracy, Globalisation and Human Rights, Pluto Press, París.

Max Neff, Manfred. (1996). Desarrollo a Escala Humana. Ed. Icaria, Montevideo.

Karsz Saúl (2007). Problematizar el Trabajo Social: Definición, figuras, clínica. Ed. GEDISA. Barcelona.

Tello, Nelia. (2008) Apuntes de Trabajo Social. Ed. Estudios de Opinión y Participación A.C. México

Elí Evangelista MartínezLicenciado en Trabajo Social por la Universidad Nacional Autónoma de México, Maestro en Trabajo Social y Políticas Sociales por la Universidad de Concepción, Chile y Doctorando en Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco. Profesor de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM. Presidente de la Red de Investigaciones y Estudios Avanzados en Trabajo Social A.C. Actualmente es Director General de Educación en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos-México.