Perú

* Ponencia I Encuentro Nacional de Académicos y Profesionales de Trabajo Social 2015 – Revisado y actualizado para esta publicación

Susy Marchand
Setiembre, 2020.

Durante la formación profesional, nos asalta la duda del empleo y sus condiciones. Al concluir esa etapa de formación, surgen nuevas expectativas, acceder a puesto laboral en condiciones adecuadas (salario, desarrollo profesional y beneficios adicionales). Conseguido el empleo, tenemos dos caminos, tratar de mantenernos en el puesto, pensar en escalar posiciones con mayor liderazgo en el centro laboral o migrar en la búsqueda de un futuro mejor. Cualquiera sea el camino que tomemos, se requiere estar actualizada.

¿Por qué pensar en estar actualizada? porque la educación no se inicia no concluye en la institución formal, sino que se continua durante toda la vida de la persona. Una forma mantener una educación permanente, que genere aprendizajes, son la participación en comunidades de aprendizaje comprometidas con el desarrollo profesional con impacto local. En estas comunidades de aprendizaje se promueven interacciones entre los distintos actores, donde la profesión de Trabajo Social es un integrante más, que contribuye al logro del bienestar de la población. En estas comunidades de aprendizaje todos sus integrantes aprenden a valorar los nuevos estilos de convivencia, el ejercicio de los derechos y deberes, respeto a la diversidad y búsqueda de soluciones consensuadas.

¿Las comunidades de aprendizajes virtuales llegaron para quedarse? Ha tenido que llegar la pandemia del Covid 19 para cambiar el modo de trabajar. Van quedando atrás la comodidad de la oficina; el trato “cara a cara”; las relaciones de poder verticales, de jefe a subordinado; el supuesto de que por ser profesional sé más que otras personas que no tienen profesión o no son de mi especialidad; ya no se tiene a la vista a las personas sino a los procesos. Rotos estos paradigmas se recompone nuestras relaciones laborales, en el centro de trabajo y con nuestros usuarios. Todas y todos hemos tenido que aprender a manejar las plataformas virtuales, como Google Drive, Webex o Zoom, se puso en evidencia que no estábamos con la preparación necesaria. El trabajo en redes y el uso de la tecnología es nuestro nuevo escenario. A decir de Monchini (2020)[1] el perfil de la persona que trabaja ha cambiado, ahora se requiere de una persona con “Inteligencia emocional, autonomía, curiosidad, iniciativa, determinación y capacidad de tomar decisiones son requisitos ineludibles para cualquier persona que busca destacarse y navegar con éxito la nueva realidad laboral, y los departamentos de RR.HH. deben enfocarse menos en los roles tradicionales y más en las habilidades transversales”.

Un nuevo escenario: las comunidades de aprendizaje y el desarrollo profesional

En el campo de la educación y psicología, existen teorías que consideran a la educación y el aprendizaje, medios de desarrollo integral que permite mejorar la calidad de vida de las personas además de construir una ciudadanía participativa. También se hace referencia a la educación como un proceso de formación humana, donde el ser humano es el sujeto de la educación. Sujeto quiere decir que toma iniciativa, crea y recrea y – en ese proceso – se crea y recrea. (Valer, 2011)

Por tanto, entendemos a la educación, como un proceso dinámico, integrador y complejo que busca promover el desarrollo de las dimensiones humanas. Una educación que reconoce que las personas aprenden en diversos escenarios, que no se inicia y ni concluye en la institución formal.

1. La educación a lo largo de toda la vida

Se reconoce que las personas tienen necesidades de aprendizaje insatisfechas durante toda su vida, tiene la necesidad de desarrollar nuevas competencias, en las actuales circunstancias las competencias digitales; más amplias y más complejas, a fin de enfrentar los nuevos retos; esa situación demanda estar actualizadas teniendo en cuenta las realidades y el desarrollo del conocimiento, a este proceso denominamos la educación a lo largo de toda la vida o educación permanente. La UNESCO (2020) hace referencia:

“..las instituciones educativas (si algo nos ha enseñado la evolución es que la homogeneidad y las culturas únicas resisten poco a los choques y perturbaciones), estamos presenciando una transición hacia enfoques fluidos del aprendizaje, que lo consideran un proceso continuo en el que las escuelas y otras instituciones de educación formal interactúan más estrechamente con otras experiencias educativas menos formales desde la primera infancia y a lo largo de la vida. La Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje es un ejemplo de ello. Deberíamos examinar maneras oportunas de ampliar el derecho a la educación para abarcar la fluidez, la capilaridad y los contextos cambiantes de las sociedades contemporáneas.”.

En el Informe de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, presidida por Jacques Delors, La educación encierra un tesoro, pone énfasis en el aprender a lo largo de la vida, y la importancia de los cuatro pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser. Da significado a la educación, por que ocupa un lugar importante en la vida de las personas, por ello es necesario revisar el modelo educativo y su organización, con relación a:

  • La división tradicional de la existencia en períodos separados: inicial, primaria, secundaria, superior, especialización.
  • Validez de la información. En la era del conocimiento lo que conocemos hoy queda obsoleto muy pronto; la rápida evolución del mundo exige una actualización permanente del saber. Esta actualización ahora determinada por el uso de plataformas virtuales y trabajo en redes digitales.
  • La educación no solo prepara para la vida adulta y el mundo del trabajo, sino también para aprender a vivir juntos, vivir con los demás, convivir y, sobre todo, aprender a ser.
  • Espacio para el aprendizaje. No hay un solo lugar para aprender, con las nuevas tecnologías ha quedado superado, la persona aprende donde considere más oportuno.

2. El aprendizaje

El aprendizaje en el marco de una educación a lo largo de toda la vida, ya no es un acto solo de adquisición de conocimientos, si no de comprensión y entendimiento de estos, para la búsqueda del bienestar y el desarrollo humano.

En este principio, el aprendizaje no es el resultado de la transmisión de la información sino una construcción social, que se fortalece y se articula en todos los espacios donde las personas se relacionan: en la casa, trabajo, la escuela, el barrio, con el juego, leyendo y escribiendo, compartiendo con otros, participando en la vida comunal, ejerciendo su ciudadanía; con el uso de las tecnologías digitales que van reemplazando a las relaciones presenciales. Los aprendizajes producidos relacionados a los espacios donde se adquieren, son:

  • Aprendizajes formales (escuela, instituto, universidad)
  • Aprendizajes no formales (cursos de capacitación de instituciones públicas y privadas)
  • Aprendizajes informales (el trabajo, la casa, calle, club, etc.)

3. La comunidad de aprendizaje

Las personas aprenden en su interacción cotidiana y demandan continuar aprendiendo, buscando ofertas de calidad y accesibles; una forma de viabilizar la necesidad de aprendizaje con calidad es a través de la organización de una comunidad de aprendizaje, como un medio de desarrollo y transformación. En un horizonte próximos las interacciones son virtuales, lo que fortalece las comunidades de aprendizaje, ya no hay la disculpa de no poder participar.

Recogiendo los aportes de Torres (2013) respecto a las comunidades de aprendizaje, menciona se construyen interacciones, donde se reconoce que:

  • Todos como sujetos de aprendizaje: niños/as, jóvenes y adultos con necesidades de aprendizaje insatisfechas;
  • Todos como potenciales educadores: niños/as, jóvenes y adultos, padres de familia, estudiantes y profesores, educadores y promotores comunitarios, comunicadores, profesionales, maestros y aprendices, trabajadores sociales, funcionarios públicos, desempleados y jubilados, personas mayores, ciudadanos en general;
  • Todos los medios y modalidades de aprendizaje: educación y formación /capacitación; educación formal, no-formal e informal; aprendizaje entre pares y aprendizaje intergeneracional; aprendizaje presencial y a distancia; aprendizaje autodirigido y experiencial; aprendizaje en tiempo real y a través de medios virtuales; aprendizajes con el uso de tecnologías digitales;
  • Todas las necesidades básicas (“sectores”): vivienda, salud, nutrición, educación, producción, trabajo, servicios sociales, seguridad, medio ambiente, sanidad, etc.;
  • Todas las organizaciones: públicas y privadas operando en o vinculadas a la comunidad: familias, sistema escolar (desde el pre-escolar hasta la educación superior), entidades gubernamentales y no-gubernamentales, medios de comunicación, gremios y sindicatos de trabajadores, mujeres, jóvenes, etc., y otras de carácter social, étnico, religioso, cívico y filantrópico.

En este modelo de educación para toda la vida y el aprendizaje como construcción social, la comunidad de aprendizaje (CA) es el escenario para desarrollar una educación continua de calidad en base a alianzas estratégicas entre todos los actores.

La CA se construye para educarse a sí misma, partiendo del reconocimiento de los saberes de sus integrantes y de sus potencialidades para superar sus carencias; por tanto educarse permanentemente es una necesidad y un compromiso de todos y todas.

Una CA tiene las siguientes características:

  • Involucra a todas las personas
  • Permite el desarrollo de aprendizajes intergeneracionales y entre pares
  • Integra los aprendizajes formales, no formales e informales
  • Es sistémico, involucra a todos los niveles de la educación
  • Todos sus integrantes son agentes educativos
  • Todos sus integrantes aprenden por igual
  • Genera aprendizajes significativos y dialógicos
  • Valora la diversidad de sus integrantes
  • Permite alianzas inter institucionales
  • Potencia el modelo de las redes digitales, por su relación en tiempo real con otras comunidades de aprendizaje
  • Propicia sinergias entre la comunidad, el gobierno regional y local, el estado y la sociedad civil
  • Promueve la cooperación, respeto y solidaridad entre sus integrantes
  • Es el espacio de ejercicio democrático y real participación

4. Las redes digitales como modelo de comunidad de aprendizaje, un nuevo escenario para el Trabajo social

A partir de la crisis por la pandemia del Covid 19, se dibuja un nuevo escenario de vida. El uso de la conectividad digital, permite un aprendizaje individual como un aprendizaje colectivo y colaborativo. En esta nueva interacción hay nuevas condiciones, como: confiar en el trabajo del otro; fortalecer las capacidades del trabajo autónomo; asumir la responsabilidad por lo que se hace; tomar decisiones para resolver problemas que se presentan; utilizar herramientas tecnológicas para planificar, colaborar, dar seguimiento al trabajo en tiempo real y retroalimentar oportunamente.

Este nuevo escenario para el Trabajo Social, demanda la actualización, reconversión y renovación de las competencias profesionales, donde además de las habilidades blandas se debe desarrollar las competencias digitales.

De acuerdo con la Comisión Europea (DigComp 2.0 identifica los componentes clave de la competencia digital), las que se clasifican:

  • Alfabetización para el manejo de información y datos para buscar, filtrar y analizar información y datos obtenidos de internet;
  • Comunicación y colaboración a través de plataformas digitales para el intercambio de datos e información, la redacción de correos electrónicos profesionales y el manejo de una identidad digital;
  • Creación de contenido virtual para la programación, licencias y derechos de autor, y la capacidad para editar contenidos digitales;
  • Utilización de instrumentos y plataformas virtuales de forma segura, incluyendo la protección contra el robo de datos e identidad y reconocer sitios web peligrosos;
  • Identificación de necesidades y problemas, y resolver problemas conceptuales y situaciones problemáticas en entornos digitales. Utilizar herramientas digitales para innovar procesos y productos. Estar al día de la evolución digital.

Un modelo para el desarrollo del Trabajo Social

En este escenario, el Trabajo Social debe replantear sus competencias, objetivos y estrategias de trabajo, para recrear nuevas formas de actuar que le permita mantenerse y desarrollarse. Esta tarea permitirá reconstruir una nueva identidad a la profesión de Trabajo Social.

Se hace indispensable en este proceso de reformulación involucrar a las profesionales en ejercicio con las futuras profesionales en formación, e incorporar a otras profesiones para construir sinergias que permitan recuperar y reivindicar el trabajo en el ámbito social y cultural, con igual derecho e importancia que tiene la el trabajo en el campo científico y tecnológico.

1. Una nueva reflexión sobre la práctica profesional

Se requiere iniciar un proceso de revisión de nuestra práctica profesional, para repotenciarla a partir de procesos de reflexión y acción. Para ello es importante de la voluntad para aprender de la experiencia, para proponer las transformaciones, que en muchos casos nos sacarán de nuestra zona de confort y seguridad, innovaciones que generarán nuevas prácticas.

Este ejercicio de reflexión de la práctica cotidiana, no es una tarea en solitario, requiere de un trabajo en equipo que se convertirá en una red o comunidad de aprendizaje permanente para intercambiar diálogos, para manifestar, explicar y justificar lo que se hace sin tener temor a ser cuestionada nuestra práctica. De esos diálogos se podrá construir nuevas formas de trabajo y a su vez se podrá establecer un escenario de autoformación. Estos procesos, en la nueva coyuntura significa el fortalecimiento de las competencias y tecnologías digitales para crear comunidades de aprendizajes virtuales.

Sólo así el Trabajo Social podrá reinventarse y desarrollarse para seguir aportando en el cierre de las brechas sociales que aún se mantiene en nuestro país.

2. Una red o comunidad de aprendizaje tiene una visión común

Cuando hablamos de una comunidad de aprendizaje para nuestra acción profesional, se requiere interactuar y ponerse de acuerdo en aspectos fundamentales, como:

  • Todas las personas aprendemos.
  • El aprendizaje se activa con mayor aceleración cuando, lo aprendido se contrasta con la realidad.
  • En la comunidad se recrea la cultura, por tanto, el aprendizaje es más significativo.
  • Urge propiciar la interacción del centro laboral con la comunidad.
  • La relación con la comunidad genera una mejor convivencia.
  • Una adecuada convivencia desencadena en solidaridad y respeto mutuo.
  • Al haber solidaridad hay colaboración.
  • Se desarrolla el sentido de pertenencia.
  • Genera nuevos liderazgos.

3. Niveles de organización de la comunidad de aprendizaje

Una comunidad de aprendizaje es resultado de una estructura organizacional creada intencionalmente, que se pone de acuerdo en objetivos y fines, organización, estrategias de trabajo.

Esta estructura organizacional es la red de profesionales que tienen intereses comunes, apuestan por un trabajo conjunto y comparten responsabilidades por igual, y lo más fundamental, es que están comprometidos con el desarrollo de la comunidad o personas por las que trabajan.

En el proceso de organización e impulso de la red, se generan aprendizajes, se propician los diálogos reflexivos para crear el modelo de intervención sistémico, se fortalecen y comparten los liderazgos, se redistribuye las responsabilidades y se construyen planes estratégicos de desarrollo. Siendo un modelo sistémico, tiene un proceso en su desarrollo (enfoque territorial).

  1. Primer nivel. Dentro del propio centro laboral, para:

  • Formular un proyecto, con un solo enfoque de trabajo.
  • Implementar una metodología centrada en el usuario del servicio para que le dé sentido a la vida de la persona y del propio profesional.
  • Promover desde la propia práctica, la necesidad de aprender a aprender.
  • Darle un nuevo sentido al trabajo en equipo, entre profesionales, entre usuarios – profesionales y la comunidad; con el objetivo de buscar el desarrollo individual en sinergia con el desarrollo local.

  1. Segundo nivel. Con otro centro laboral, para:
  • Elaborar un proyecto para un ámbito mayor, con profesionales de la misma rama; con profesionales de otras instituciones que comparten un interese en común; con otras profesiones que se complementan.
  • Con el objetivo de impulsar procesos de mejora conjunta en los aspectos de metodología y estrategias organizacionales y comunicativas.

  1. Sub siguientes niveles de desarrollo.
  • Corresponde a un enfoque territorial mayor, distrito, provincia, región.
  • Se plantea la necesidad de una mayor participación e integración de los centros de intervención profesional con la universidad, centros de investigación, gobiernos locales y regionales.
  • El fin de este nivel es elaborar propuestas de intervención de impacto local o regional, es decir políticas públicas.

4. Propuesta de modelos de comunidades de aprendizaje para el profesional de Trabajo Social

Los modelos propuestos están en relación a la labor que desempeña la profesional del Trabajo Social, con el uso de las competencias y tecnologías digitales, las coordinaciones se realizan a través de las plataformas google classroom; moodle, face live, zoom, entre otras.

Modelo 1: En el centro laboral

En un centro laboral se realizan varias actividades, en alguna de las etapas de planificación, organización, implementación y evaluación de las actividades, se coordina con otras personas, de la misma profesión y de otras, con el usuario del servicio y con la comunidad a la que pertenece. Es en esa relación está germinando como una comunidad de aprendizaje, porque todos aportan con sus aprendizajes previos, desaprenden al contrastar sus aprendizajes y generen nuevos aprendizajes para el beneficio de todos.

Modelo 2: Interacción local

En una misma localidad existes varias instituciones, públicas y privadas, que trabajan con la misma población; para armonizar los recursos y obtener mayores impactos es importante la coordinación interinstitucional. Esta coordinación potencia la experiencia de trabajo, permite un aprendizaje globalizador de la realidad, genera planes integrales y permite formular propuestas a nivel de política local y regional. Para que se convierta esta interrelación en una comunidad de aprendizaje, es importante que se pongan de acuerdo en intereses comunes, y todos por igual comprometerse a cumplir. Ya no es posible mantener un trabajo desarticulado, cuando todos estamos comprometidos con el desarrollo humano y sostenible.

Modelo 3: Cuando participa la academia

No olvidemos que la universidad es el espacio donde se construye el saber reflexivo. Es además el lugar donde las personas que trabajan llegan con saberes adquiridos en la práctica profesional (aprendizajes no formales) y que demandan convertirlos en aprendizajes formales con el aporte del saber teórico y la capacidad de investigación que la universidad promueve.

Para la universidad es la oportunidad para expandir y fortalecer su presencia en el medio local. Para articular esfuerzos se puede:

  • Organizar programas de extensión para la comunidad, apoyando con los diagnósticos participativos, análisis de información, elaboración de propuestas, entre otros. Se impulsan desde los centros de investigación y con las prácticas pre profesional.

  • Organizando programas de especialización o perfeccionamiento para los integrantes de la comunidad, los profesionales, y todas aquellas personas que necesitan desarrollar nuevas competencias que el mundo laboral demanda. Estos programas podrán ser presenciales y virtuales.

Por tanto, es fundamental para el desarrollo profesional acercarse entre las colegas, interactuar con otros profesionales, incorporar en este proceso a la comunidad local y a la academia (universidad, centros de investigación, colectivos profesionales, etc.), para desarrollar estudios empíricos e investigaciones, proyectos integrales de desarrollo, plantear nuevos escenarios para el ejercicio profesional, desarrollar las competencias digitales, en sintonía con la demanda profesional. Creando una cadena de valor en logro de aprendizajes significativos que aporten al desarrollo humano.

Bibliografía

[1] Moschini, Silvina (2020). Trabajo en los tiempos del COVID-19: Claves para conseguir empleo en la era digital. BID. Factor trabajo. September 3, 2020. Visto el 10.09.20 en https://blogs.iadb.org/trabajo/es/claves-para-conseguir-empleo-en-la-era-digital/

Lic. Susy Marchand Mayorga Licenciada en Trabajadora Social y Bachiller en Educación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Experiencia laboral relacionada a la formulación de propuestas pedagógicas, programas de capacitación y publicaciones en temas de alfabetización, educación rural, educación para personas víctimas de la violencia, educación para personas jóvenes, adultas y adultas mayores, gestión empresarial, empoderamiento y educación sexual integral.

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