Tendencias de la intervención profesional del trabajo social con familias durante la pandemia Covid-19 en la región La Libertad

• Fecha: 28 de junio 2023
• Nueva Acción Crítica: N° 15-2023
• Páginas: 70 al 81

Autoras

Orealis María del Socorro Aguilar Paredes; Trabajadora social. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Trujillo. Dra. en Ciencias de Desarrollo Social. oaguilar@unitru.edu.pe

2Yesenia Sánchez Correa, Trabajadora social. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Trujillo. Dra. en Ciencias de Desarrollo Social. ysanchez@unitru.edu.pe.

Sandra Doris Nolasco Solorzano, Trabajadora social. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Trujillo. Maestra en Trabajo Social, con mención en familia y redes sociales. snolasco@unitru.edu.pe

Resumen

El presente estudio abordó la intervención del Trabajo Social con familias en el contexto de la pandemia a través de cuestionarios y entrevistas con 40 profesionales de Trabajo Social, quienes fueron encuestados para conocer ajustes, afirmaciones y redefiniciones en su práctica. Los resultados indicaron que el 72,5% de los profesionales percibió un cambio en el objeto de intervención a consecuencia de las demandas y urgencias sociales debido a la pandemia Covid -19; no obstante, se aprecia que la importancia del objeto de trabajo social se reafirmó. El enfoque que destaca como guía en la intervención es el de derechos humanos (95%) y hay una especial afirmación del rol de gestor/a (78%). El modelo de intervención psicosocial (55%) es el más utilizado y se reafirma que los principios y valores éticos sean tomados en cuenta en la intervención profesional (90,2%).

Palabras clave:

Familia, intervención, metodología, Trabajo Social, Trabajo social familias, Covid-19

1.Introducción

A consecuencia de la pandemia Covid-19 se presentó una crisis a escala mundial, con el correlato de medidas sanitarias orientadas a minimizar su impacto en la población. Nos encontramos ante nuevos escenarios que plantean desafíos en la búsqueda de soluciones para problemas que se vuelven cada vez más complejos.

De manera particular, como postula el Centro Latinoamericano de Trabajo Social (CELATS, 2020) todo ello ha significado la revisión de las acciones de prevención, así como las tareas y funciones que desempeñan los trabajadores sociales.

En suma, se trata de repensar el rol del/a trabajador/a social, su especificidad profesional y el alcance de su contribución a la sociedad. Postura crítica y ética que no es reciente, pues busca interpelar su actuación profesional, a lo largo de su evolución histórica, y a partir de allí orientar su intervención y propuestas metodológicas pertinentes con la población a la cual se brinda el servicio.

A partir de la revisión del estado del arte sobre esta temática, se han encontrado diversos estudios, que a continuación, se exponen:

El artículo titulado: “Reorganización del trabajo social: respuestas innovadoras a los desafíos de covid-19” de María Briana, refiere que con la llegada de la pandemia Covid-19 entre los ancianos del Centro de San Lazzaro di Savena (Italia) fue necesaria una respuesta inmediata de los servicios sociales. Debido a ello, los/as trabajadores/as sociales reorganizaron la prestación de servicios, sin precisar de planificación preliminar y evaluaciones a profundidad. Y con el fin garantizar la intervención para los adultos mayores, se implementó el trabajo inteligente.

Luego, está el artículo denominado: Trabajo social en contexto de pandemia. desafíos e intervención”. – Argentina, de Agustina Moreno (2020). Subyace a importantes reflexiones, como la revalorización del trabajo grupal, siendo el grupo el principal sostén a nivel personal y profesional. Complementariamente, se enfatiza los valores post pandemia, como, empatía, cooperación, solidaridad y trabajo en equipo intrainstitucional e interdisciplinario, como guía de futuras intervenciones.

Y, en el contexto peruano, sobresale el estudio: “Trabajo Social y el COVID-19: Perspectiva Política, Praxis Profesional y Posibilidad Comunitaria.” – UNMSM año 2020, de Carlos Quispe concluye que la pandemia ha ocasionado un choque traumático, impactando profundamente las relaciones sociales y la dinámica social. Sumado a esto se encuentra agudización de problemas enraizados en el país, como la pobreza, y se hace notorio la pérdida de posturas críticas y propositivas, limitando el análisis de los vacíos en las políticas sectoriales y la falta de inversión para potenciar estos ámbitos.

Se subraya que, en consecuencia, la intervención profesional resulto siendo circunstancial y situada.

A nivel de enfoques, que sustentan esta investigación, básicamente, cabe resaltar:

Enfoque Sistémico: otorga el fundamento teórico para identificar, caracterizar y analizar la realidad desde la Teoría General de Sistemas, que sostiene que las relaciones entre sus componentes son de carácter interdependiente e integradora, de tal manera que establece su relación con el todo. Más allá de la visión individualizada de los fenómenos o situaciones que afecta a las personas, y en el que se intercambia recursos, servicios y oportunidades. (Viscarret, 2014)

Por otro lado, dentro del marco conceptual, se han contemplado como definiciones más importantes, las siguientes:

Trabajo Social familiar : comprende el abordaje, que parte de considerar a la familia como la totalidad, así se inicie con un solo integrante del sistema, se toma en cuenta la referencia del grupo y el significado que tiene de la situación. (Ramírez, s/f). Para Aylwin y Solar (2002) bajo el enfoque interaccional, el trabajo social familiar se entiende como la intervención profesional cuyo objeto de atención son las interacciones en conflicto entre la familia y el entorno social.

Ética y Trabajo Social : la intervención profesional tiene un sustento ético, porque mediante su puesta en marcha busca transformar situaciones que desde el punto de vista moral se consideran “malas”, lo que justifica el trabajo orientado al establecimiento de una vida digna, y el uso de mecanismos de apoyo que posibiliten alcanzarla. (Bermejo, 2002).

Metodología: para Cifuentes et. al (2001) se refiere al conjunto de métodos, posibilitando establecer una estructura al proceso, ordenando las operaciones cognoscitivas y la práctica de forma racional, tomando en cuenta principios epistemológicos y teóricos para actuar en una realidad.

Modelo: conformado por teorías para comprender una realidad, así como orientar la práctica profesional. Es una estructura que permite explicar las situaciones en las que interviene el Trabajo Social a un lenguaje lógico que permita identificar y evaluar las tentativas de explicación comprobando su funcionamiento en la realidad. (Viscarret, 2014).

2.Problema científico

Este estudio se plantea la siguiente interrogante:

¿En qué dimensiones se expresa la redefinición de la intervención profesional del Trabajo Social con familias en el contexto de la pandemia en la, Región La Libertad, año 2021?.

Hipótesis

La redefinición de la intervención profesional del Trabajo Social con familia en el contexto de la pandemia, se expresa en la dimensión teórica al repensar su rol y su especificidad, en la dimensión metodológica al desarrollar la complementariedad profesional frente a retos interdisciplinarios y tecnológicos; y en la dimensión ética disciplinar al hacer frente a las nuevas condiciones de cambio y desarrollo social.

Objetivo

Interpretar la redefinición de la intervención profesional del Trabajo Social con familia en el contexto de la pandemia.

3. Materiales y métodos

Método Etnográfico

Se logró conocer el desarrollo de roles y funciones profesionales desempeñados, tanto en la modalidad virtual como mixta. Para lo cual se empleó la técnica de entrevista, así como el instrumento guía de entrevista

el trabajo social familiar se entiende como la intervención profesional cuyo objeto de atención son las interacciones en conflicto entre la familia y el entorno social.

Método Inductivo – deductivo

Se utilizó para la descripción de los cambios, variaciones de la intervención de los profesionales con familia, a nivel teórico, metodológico y ético. Para lo cual se empleó la técnica de revisión de archivos.

Método Estadístico

Se utilizó para la construcción de tablas estadísticas, y su interpretación y análisis. Se utilizó la técnica de encuesta y la herramienta de cuestionario, diseñado en tres dimensiones de estudio, como son: teórica, metodológica y ética. El cual fue validado mediante la prueba de “r” de Pearson, cuyo resultado fue: r = 0.945 (r > 0.70), y además obtuvo un índice de confiabilidad Alfa de 21 Cronbach de α = 0.957 (α > 0.70).

Universo muestral

Conformado por 40 trabajadores/as sociales inscritas en el Colegio Profesional de Trabajo Social Región III La Libertad, considerando el muestreo no probabilístico a juicio de experto.

Criterios de Inclusión: Trabajador/a Social colegiado/a y en ejercicio profesional que interviene con familia, y con disponibilidad para formar parte del estudio.

Criterios de Exclusión: Trabajador/a Social bachiller o titulado sin habilidad profesional, trabajador social que interviene solo con su población objetivo sin incluir la familia.

Diseño de contrastación

Se empleó el diseño descriptivo de una sola casilla. Graficado del modo siguiente:

O X

Donde:

O = Dimensiones

X = Redefinición del Trabajo Social con familia

4. Resultados y discusión

Tabla 1. Distribución numérica y porcentual de los trabajadores sociales, según la modificación de sus objetivos profesionales.

Ítem: Sus objetivos profesionales a nivel individual y familiar se han modificado para adaptarse al contexto actual de intervención.

Escala %
Totalmente de acuerdo 9 22.5
De acuerdo 20 50.0
Ni de acuerdo ni en desacuerdo 2 5.0
En desacuerdo 8 20.0
Totalmente en desacuerdo 1 2.5
TOTAL 40 100

La tabla precedente, muestra que la mayor parte de profesionales (50% de acuerdo y 22.5% totalmente de acuerdo) consideran que sus objetivos profesionales a nivel individual y familiar se han modificado, adaptándose al contexto actual de intervención en pandemia, en tanto el 2.5% manifiestan estar totalmente en desacuerdo con dicha modificación.

Tabla 2. Distribución numérica y porcentual de los trabajadores sociales, según la variación de la comprensión de su rol profesional.

Ítem: La comprensión de mi rol profesional, ha variado hacia un rol mayormente de:

Rol profesional TD DA NAD ED TD TOTAL
% % % % % %
1. Orientador 8 20.0 17 42.5 9 22.5 6 15.0 0 0.0 40 100
2. Educador social. 8 20.0 22 55.0 8 20.0 2 5.0 0 0.0 40 100
3. Gestor social. 12 30.0 19 47.5 7 17.5 2 5.0 0 0.0 40 100
4. Investigador social. 6 15.0 16 40.0 14 35.0 3 7.5 1 2.5 40 100

TD (Totalmente de acuerdo)

DA (De acuerdo)

NAD (Ni en acuerdo o desacuerdo)

ED (En desacuerdo)

TD (Totalmente en desacuerdo)

La tabla N° 2, evidencia que el grueso de profesionales, representado por el 77.5% (47.55% de acuerdo y 30% totalmente de acuerdo), considera que la comprensión de su rol profesional ha girado hacia el rol de gestor social, seguido del rol de educador social, expresado en el 75% (55% de acuerdo y 20% totalmente de acuerdo). Y en el extremo inferior se ubica el 55% de profesionales, con el rol de investigador social (40% de acuerdo y 15% totalmente de acuerdo).

Tabla 3. Distribución numérica y porcentual de los trabajadores sociales, según teorías en las que sustentan su intervención profesional

Ítem: Mi intervención profesional actual, se sustenta principalmente en la teoría de:

TD DA NAD ED TD TOTAL
Teorías % % % % % %
1. De sistemas a través de la identificación de las relaciones entre los usuarios y su entorno familiar. 19 47.5 18 45.0 2 5.0 1 2.5 0 0.0 40 100
2. Humanista en el sentido de analizar el significado de la vida y del mundo que percibe y afecta al usuario. 13 32.5 17 42.5 5 12.5 5 12.5 0 0.0 40 100
3. Ecológica, que permite analizar la satisfacción de las necesidades, cumplimiento de funciones y roles del usuario y su familia, en la sociedad 17 42.5 16 40.0 4 10.0 3 7.5 0 0.0 40 100
4. De acción comunicativa, que permite analizar la calidad de las relaciones entre el individuo y su familia 15 37.5 20 50.0 4 10.0 1 2.5 0 0.0 40 100
5. Enfoque de género, que permite analizar las relaciones de poder e identidad en el contexto familiar. 16 40.0 18 45.0 4 10.0 2 5.0 0 0.0 40 100
6. Enfoque de interculturalidad, que permite analizar las relaciones familiares en torno a su identidad y diferencias socio culturales. 14 35.0 18 45.0 5 12.5 3 7.5 0 0.0 40 100
7. Enfoque de derechos humanos, que permite analizar los derechos del individuo y la familia, en base a los dispositivos legales vigentes. 26 65.0 12 30.0 2 5.0 0 0.0 0 0.0 40 100
8. Enfoque de desarrollo humano, que permite analizar el acceso a la educación, esperanza de vida y nivel de ingresos económicos del usuario su familia. 21 52.5 14 35.0 3 7.5 2 5.0 0 0.0 40 100

La tabla anterior muestra que, la intervención profesional de los trabajadores sociales encuestados está basado principalmente en el enfoque de derechos humanos, (95% totalmente de acuerdo y de acuerdo), el cual permite analizar los derechos del individuo y la familia, en función del marco legal vigente.

Seguidamente, los profesionales consideran prioritario a la teoría de sistemas empleada para la identificación de las relaciones entre los usuarios y su entorno familiar (92.5% totalmente de acuerdo y de acuerdo). En tercer orden, los profesionales (75 % totalmente de acuerdo y de acuerdo), señala que la teoría que sustenta su intervención es la Humanista, a partir de la cual se analiza el significado de la vida y el mundo que observa y afecta al usuario

Tabla 4. Distribución numérica y porcentual de los trabajadores sociales según modelos de intervención que emplean y logro más significativo.

Ítem: El modelo que empleo en mi intervención con familias, es principalmente:

Modelos de intervención y logro TA DA NAD ED TD TOTAL
N° % N° % N° % N° % N° % N° %
Psicosocial 14 35.0 22 55.0 01 2.5 03 7.5 0 0 40 100
Intervención en crisis 04 10.0 18 44.0 13 32.5 05 12.5 0 0 40 100
Centrado en la tarea 04 10.0 14 35.0 12 30.0 10 25.0 0 0 40 100
Cognitivo – conductual 06 15.0 16 40.0 10 25.0 08 20.0 0 0 40 100

La tabla N°4 ilustra que, los modelos de intervención que emplean los trabajadores sociales, de los cuales, sobresale el 55% que destaca al modelo psicosocial (de acuerdo), seguidamente después se ubica el modelo de intervención en crisis (44% está de acuerdo), y además encontramos al modelo centrado en la tarea (44%, de acuerdo), que los profesionales también le otorgan valor e importancia en su intervención.

Tabla 5. Distribución numérica y porcentual de los trabajadores sociales según principios y valores que cumple en su intervención

Ítem: Principios y valores que prioriza en su intervención profesional.

Principios y valores TA DA NAD ED TD TOTAL
% % % % % N° %
Las consecuencias son más importantes 13 31.7 15 36.6 8 19.5 5 12.2 0 0 40 100
Considero que el mundo se encuentra predeterminado. 13 31.7 19 46.3 9 22.0 0 0 0 0 40 100
La actuación ética por excelencia es el disfrute. 9 22.0 14 34.1 6 14.6 11 26.8 1 2.4 40 100
Conducta ética se alcanza con diálogo racional, 18 43.9 19 46.3 3 7.3 1 2.4 0 0 40 100
Las intenciones son más importantes que las consecuencias. 5 12.2 11 26.8 7 17.1 17 41.5 1 2.4 40 100

La tabla anterior expresa lo siguiente: en el marco de los principios y valores que cumplen los/as trabajadores/as sociales en su intervención, consideran que las consecuencias de las acciones son más importantes que las intenciones (68.3% se encuentran de acuerdo con totalmente de acuerdo). Así también para el 78% de profesionales “el mundo se encuentra predeterminado”. Además de ello refieren que la actuación ética por excelencia es el disfrute (34.1% se halla de acuerdo y el 22 % totalmente de acuerdo).

Además de ello, entre las opciones disponibles de principios y valores, según el instrumento aplicado, los/as encuestados han identificado su mayor acuerdo en que la “conducta ética se alcanza con dialogo racional (90.2%)

5. Discusión

De manera particular, en la población más vulnerable se ha evidenciado aún más los problemas a consecuencia de la crisis social, económica y sanitaria que ha significado la pandemia Covid -19, y se hallan vinculados a aspectos familiar, cultural, ambiental, entre otros. (Turchetti y Sánchez, 2020). Acorde con estas ideas, un gran porcentaje, representado por el 72.5% (se encuentra de acuerdo y totalmente de acuerdo) en afirmar que, producto de la pandemia, el objeto de intervención en Trabajo Social, se delimita dentro del conjunto de problemas sociales que impiden el logro de bienestar social, sobre temas vinculados a la COVID -19. (ver tabla 1).

Además, en el contexto de la pandemia, se ha agudizado la vulneración de derechos fundamentales, más aún en personas en situación de riesgo, lo que ha llevado a los trabajadores sociales a tomar en consideración prioritariamente el enfoque de derechos humanos (95%), el cual ha posibilitado el análisis de los derechos de la persona y familia, en función a los dispositivos legales que rigen actualmente.

Es decir, se trata de una intervención, que como postula Arito (2020) se orienta a promover la construcción de la ciudadanía, sustentada en el respeto y cuidado de la vida, pues el Trabajo Social se sostiene en los procesos de transformación social cuyo objetivo es impulsar la densificación del capital social y la reivindicación, defensa y/o consolidación de derechos sociales” (Pastor-Seller, 2021, p. 5).

Ahora bien, al referirnos a teorías, destaca la teoría de sistemas, que para la gran proporción de los trabajadores con familias (92.5%), es el principal, y que permite identificar las relaciones de los usuarios con su grupo familiar, tomando en cuenta que el problema que atraviesa una familia obedece a múltiples causas y preponderantemente a patrones intrafamiliares, por lo cual es sumamente importante conocer y comprender la dinámica familiar, analizando sus subsistemas internos. (Fernández Riquelme, 2017).

Por otro lado, respecto a los roles profesionales, sobresale el de gestor social, que ha sido ampliamente reconocido (77,5%), en respuesta a las necesidades y desafíos sociales que surgieron durante la pandemia. Esto implica la identificación y análisis de las necesidades de la población, la gestión y aplicación de las prestaciones sociales necesarias, y la supervisión y evaluación del trabajo y los resultados alcanzados (Fernández Riquelme, 2017).

En segundo lugar, se identificó el rol de educador social (75%) durante la pandemia, el cual se tuvo que adaptar a la virtualización y el uso de recursos tecnológicos telemáticos. Esto representó un desafío para las trabajadoras sociales, ya que anteriormente el contacto era principalmente presencial y tuvieron que reinventarse para poder cumplir con su labor. (ver tabla 2)

Para el abordaje con familias, los profesionales han implementado diversos modelos de intervención, de los cuales sobresale el 55% que indica que el modelo psicosocial representa el más importante, modelo que alude a la triple configuración, es decir: persona, situación e interacción entre ellas y busca el mejoramiento de las relaciones interpersonales, así como de las situaciones vitales de la persona. (Hamilton, 1968). Así como se ilustra en el testimonio que se muestra a continuación:

“…Se han priorizado las intervenciones a nivel psicosocial, teniendo en cuenta las características y recursos tecnológicos de cada adolescente y/o integrante de la familia, considerando la importancia de la evaluación del impacto de las orientaciones, mediante llamadas telefónicas o video llamadas. (L.S.B, Poder Judicial)

Viscarret (2014), sostiene que toda crisis requiere una respuesta inmediata y oportuna, por tanto, supone una intervención directiva y activa, centrada en el aquí y ahora, implementándose un plan de acción adecuado. Es así, que para el 44% el modelo de intervención en crisis resulta el principal, partiendo de la idea que una crisis está vinculada a situaciones inesperadas y/o traumáticos que paralizan a la persona, y generan daños psicológicos, físicos y emocionales.

De otro lado, en relación con el logro más importante de la intervención con familias, se subraya al 87.5% de profesionales que refiere haber alcanzado el mayor posicionamiento profesional, el cual deviene del manejo de estrategias metodológicas que han permitido visibilizar su capacidad y competencia profesional es decir la suma de preparación, experiencia y vocación de servicio. (ver tabla 4).

Estas ideas concuerdan con las de Belmont y Velásquez (2020), en consecuencia, en los equipos multidisciplinarios, el trabajador social, tiene el deber de preservar lo social en la situación actual.

Respecto a la dimensión ética, cabe precisar que, en un 90.2%, las trabajadoras sociales identificaron que “la conducta ética se alcanza con diálogo racional”, lo que indica la importancia de alejarse de las decisiones basadas en emociones y estereotipos para vincularse con la dimensión ética que según Bermejo (2002), se compone de tres ejes: el propósito y servicio del Trabajo Social a la sociedad, la orientación pragmática-metodológica empleada para enfrentar problemas sociales, y los principios y valores que guían la intervención profesional. (ver tabla 5).

El rol de gestor se ha desarrollado en gran medida (77.5%) por la demanda institucional, debido a las necesidades y problemas sociales acontecidos por la pandemia, acogiendo y analizando las demandas formales de la población, usando eficientemente los recursos, gestionando, aplicando las prestaciones sociales necesarias, monitoreando y evaluando el trabajo, así como los resultados obtenidos.

6. Conclusiones

De acuerdo con la encuesta, un 72.5% de los profesionales de Trabajo Social consideran que el objeto de su intervención ha cambiado debido a la pandemia del COVID-19, ya que se ha enfocado principalmente en las urgencias sociales que han afectado especialmente a las poblaciones vulnerables, con lo cual se ha reafirma la importancia del objeto de trabajo social ante la emergencia de una problemática social crítica.

Los hallazgos también evidencian que el principal enfoque es el de derechos humanos (95%), fundamentado en el respeto y cuidado de la vida, y el rol más empleado por los profesionales resulto siendo el de gestor social, que se orienta a conocer las demandas y necesidades sociales y la movilización de recursos para su atención, en el marco de la dimensión teórica.

El modelo más empleado fue el psicosocial, de acuerdo con el 55% de trabajadores sociales. Entre los principios y concepciones destacan que para el 78% de profesionales el mundo se encuentra predeterminado y para el 90.2% la conducta ética se alcanza con diálogo racional.

7. Referencias

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