Sistematizar para transformarnos: la trayectoria del Colectivo “Sin Fronteras” desde las nuevas masculinidades, la dualidad de género y la pedagogía corporal

Sistematización-Colombia

Autores: 

Aura María Fontecha Hernández, Colombiana, trabajadora social en formación, Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, Bogotá, D.C. – Colombia, amfontecha@unicolmayor.edu.co

Manuela Giraldo Tinjaca, Colombiana, trabajadora social en formación, Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, Bogotá, D.C. – Colombia, mgiraldot@unicolmayor.edu.co

Johan Stevan Marroquin Diaz, Colombiano, trabajador social en formación, Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, Bogotá, D.C. – Colombia, jsmarroquin@unicolmayor.edu.co

Resumen:

El presente artículo, da cuenta de una sistematización de experiencias que tuvo la intencionalidad de sistematizar la trayectoria del Colectivo Sin Fronteras, en el cual se han consolidado 4 generaciones desde su creación en el año 2005 hasta la actualidad. Reconocemos un ejercicio de descripción e interpretación crítica, que, junto a algunos integrantes de cada generación, y retomando la metodología expuesta por Alfonso Torres y Disney Barragan (2017), permitieron visibilizar el recorrido del Colectivo como apuesta ético-política; la cual trabaja desde la promoción de las nuevas masculinidades, reflexionadas en clave de la dualidad de género y la pedagogía corporal, develadas en sus prácticas y concepciones. Asimismo, el Colectivo, se enuncia como un grupo que se basa en un enfoque libertario, diferencial y pedagógico desde la educación popular, buscando transformar las relaciones de género a través de nuevas formas de SER, más libres, más posibilitadoras y humanas, reflejadas en las voces de cada uno de los integrantes, quienes han hecho de Sin Fronteras parte de su cotidianidad en lo organizativo, académico y político, como una forma de re-existir dentro del paradigma patriarcal.

Palabras clave: Nuevas masculinidades, dualidad de género, intersubjetividad, Colectivo Sin Fronteras, concepciones y prácticas de SER.

1. Introducción

La presente sistematización de experiencias es el resultado del proceso y la interrelación de quienes hacen parte del Colectivo Sin Fronteras y de nosotros, trabajadores sociales en formación de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca. Para situarnos en el contexto de Sin Fronteras, es importante destacar que esta experiencia se ubica en el Barrio Quiroga, en la localidad Rafael Uribe Uribe de la ciudad de Bogotá, D.C., Colombia. Al estar ubicado al suroriente de la ciudad, es concebido y estigmatizado como un espacio peligroso por quienes no lo habitan, y la percepción de los citadinos o de aquellos que van de paso no ha sido muy diferente a lo largo del tiempo.

Parte de esto hace que las problemáticas se incrementen y las mal llamadas familias “disfuncionales” tengan mayor presencia en el territorio. Por esto, algunos de los integrantes del Colectivo consideran el proceso como aquel que dio lugar a la unión de las historias de vida, contribuyendo a la liberación de aflicciones por medio del diálogo, las prácticas culturales nacientes del mismo y los diversos eventos y apuestas que han sido apoyados desde diversas instituciones. Además, el territorio ha sido designado como un espacio donde está la gente de barrio, “común y corriente”; y es justamente esta connotación la que abre el espectro a la resignificación de los espacios, las personas y las diferentes relaciones.

Teniendo en cuenta lo anterior, este lugar fue donde el Colectivo tuvo sus inicios a partir de conflictos cotidianos que se daban en las aulas del Clemencia, como el embarazo adolescente y problemas de carácter convivencial. Las inesperadas circunstancias de los jóvenes llevaron a plantear nuevas formas de contrarrestarlas. Así que el docente Alfredo Centeno, con ayuda de Javier Omar Ruiz y José Manuel Hernández (todos pertenecientes al Colectivo Hombres y Masculinidades – en adelante HyM), tomaron la decisión de llevar a cabo metodologías enmarcadas en la pedagogía desde la educación popular con y sobre el cuerpo, transversalizadas por las nuevas masculinidades, que cambiaron la forma de ser y estar en los espacios educativos de la institución y en las relaciones que cada uno de los integrantes construía fuera de la misma.

El Colectivo tuvo sus inicios a partir de conflictos cotidianos que se daban en las aulas del Clemencia, como el embarazo adolescente y problemas de carácter convivencial.

La ruta metodológica que retomamos es la expuesta por Alfonso Torres y Disney Barragán (2017), quienes proponen un desarrollo en forma de espiral que se adecua al ejercicio que construimos, puesto que da relevancia principal a los actores de la experiencia, brindando mayor posibilidad de análisis situado y construido con y para ellos. Por consiguiente, enunciamos los momentos de sistematización planteados por los autores mencionados: condiciones iniciales de la experiencia a sistematizar, conformación del equipo sistematizador, definición de las preguntas y ejes de sistematización, definición del plan de trabajo, reconstrucción (visibilización) del proceso vivido, interpretación crítica de lo recopilado y la socialización-acción del conocimiento que surge a lo largo de todo el proceso.

Asimismo, se presenta la reflexión crítica enmarcada en la visión dual de género, pues si bien las prácticas y concepciones desde sus inicios fueron trabajadas desde las nuevas masculinidades, Sin Fronteras ha sido un espacio de mixtaje, donde hombres y mujeres denotan los cambios que han tenido a partir de esta nueva forma de habitar y vivir los espacios en los que transitan diariamente, construyendo interacciones donde se asume una corresponsabilidad a partir de la perspectiva relacional de género. De esta manera, fue posible identificar los ejes emergentes que dieron lugar a los tres momentos en los que se consolida nuestro análisis: “Nuevas masculinidades: Concepciones y prácticas, una construcción dual de resistencia al patriarcado”, “Cuerpo como equipaje del SER” y “Soy porque somos. La intersubjetividad fortalecida como grupo”.

Por último, consideramos fundamental hablar sobre los logros y reflexiones que este proceso ha dejado; así, problematizamos la importancia de abrir el panorama académico a las otras formas de conocimiento y a pensarnos el actuar y la formación profesional desde las apuestas que surgen del Sur, esas apuestas que crean, consolidan y transforman las realidades sociales mediante apuestas que tienen una real incidencia en nuestros territorios. Además, resaltamos la intencionalidad de todo el equipo involucrado por hacer de este ejercicio un espacio de aprendizaje mutuo, de responsabilidad social y, sobre todo, de vivencias alimentadas por los sentires de cada uno, pues sin el trabajo colectivo que se dio gracias a la apertura y cariño de Sin Fronteras, nada de esto sería posible….

2. Identificación de la experiencia

La experiencia del Colectivo Sin Fronteras ha transcurrido en la ciudad de Bogotá, D.C., Colombia, desde hace 18 años. Surge de la articulación entre el Colectivo Hombres y Masculinidades (en adelante HyM) con la IED Clemencia Holguín de Urdaneta, ubicada específicamente en la localidad de Rafael Uribe Uribe, barrio Quiroga, en la UPZ 39. Esta iniciativa se gestó en el año 2005 con la llegada del docente Alfredo Centeno (integrante del Colectivo HyM) al Colegio Clemencia Holguín de Urdaneta. En ese momento, al interior de la institución, se estaban presentando problemáticas como el embarazo adolescente, el consumo de sustancias psicoactivas y problemas de carácter convivencial. Al observar que el colegio no contaba con las herramientas para abordar lo que se estaba presentando, el docente decidió invitar a algunos integrantes del Colectivo HyM (Javier Omar Ruiz y José Manuel Hernández), formando así una articulación entre el mismo y la institución.

“Sin Fronteras” ha sido un espacio de mixtaje, donde hombres y mujeres denotan los cambios que han tenido a partir de esta nueva forma de habitar y vivir los espacios en los que transitan diariamente, construyendo interacciones donde se asume una corresponsabilidad a partir de la perspectiva relacional de género

Este proceso de formación inicialmente se enmarcó en dos líneas: la primera enfocada en la convivencia y la segunda en los derechos sexuales y reproductivos con una perspectiva relacional de género, especialmente desde las nuevas masculinidades. Actualmente, quienes hacen parte de los espacios, junto con el Colectivo HyM, han creado talleres pedagógicos, implementando metodologías corporales como la pintura, el performance, la danza y el desnudo, vivenciando cada una de las experiencias y comprendiendo la dualidad del SER.

Basándose en ello y promoviendo la formación de “joven a joven”, el ahora Colectivo Sin Fronteras ha tenido un largo alcance en el panorama distrital, nacional e internacional. Se ha despertado el interés en conocer estas formas distintas, diferentes a lo habitual, que están transformando el contexto y las relaciones cotidianas en aspectos que impactan a nivel social. Poco a poco, estas apuestas transformadoras de realidades y la consolidación por generaciones han generado curiosidad en quienes han tenido la oportunidad de acercarse a lo que día a día construye el Colectivo, convirtiéndolo en un lugar de intercambio subjetivo e intersubjetivo tanto dentro del Clemencia como fuera de él.

Actualmente, quienes hacen parte de los espacios, junto con el Colectivo HyM, han creado talleres pedagógicos, implementando metodologías corporales como la pintura, el performance, la danza y el desnudo, vivenciando cada una de las experiencias y comprendiendo la dualidad del SER.

3. Metodología de la sistematización

Se retomó el texto construido por Alfonso Torres y Disney Barragan: “La sistematización como Investigación Interpretativa Crítica”, teniendo en cuenta que estos autores buscan destacar la importancia de esta metodología, la cual permite la producción de conocimiento sobre prácticas de transformación social, a partir de los saberes y sentires provenientes de la experiencia de sus actores, cuya finalidad es, por un lado, comprender los sentidos y racionalidades que configuran dicha práctica; por otro, aportar a su fortalecimiento y empoderamiento de sus actores. (Barragan, D & Torres,A, 2017, p. 50)

La metodología en espiral abordada desde los autores mencionados permitió que la trayectoria, los relatos y sentires del Colectivo Sin Fronteras pudieran aportar a los diferentes momentos metodológicos, avanzando y/o volviendo a cada uno de ellos, con el fin de dotar de significado el transcurrir de la experiencia. Sistematizar una experiencia no comprende hablar de la totalidad de esta, sino tomar la decisión frente a qué aspectos de la práctica se llevará a cabo el proceso investigativo, se relaciona directamente con una pregunta general y otras específicas, que dan lugar a la construcción de los ejes de sistematización.

En el caso de Sin Fronteras, los ejes elegidos fueron las nuevas masculinidades y la subjetividad e intersubjetividad masculina (Ver figura 1), que han transversalizado las prácticas y concepciones de los integrantes del Colectivo. Tanto hombres como mujeres han podido evidenciar los cambios en sus diarios vivires desde que habitan estas prácticas que permean, más que el binarismo de los géneros, la visión dual de SER en conjunto, de construir vínculos afectivos desde esta intersubjetividad.

Figura 1. Ejes de sistematización propuestos

Diagrama

Descripción generada automáticamente

Fuente: Elaboración propia

Preguntas de sistematización: 

Nuevas Masculinidades: ¿Qué sienten al ver esta línea del tiempo?

Subjetividad del SER: ¿Cómo era mi relación conmigo mismo/a y con los demás antes y después del Colectivo Sin Fronteras?; ¿Cuáles prácticas y concepciones de las nuevas masculinidades he aprendido y cuáles se me han dificultado?; ¿Cómo se relaciona la subjetividad masculina con el territorio y las relaciones intersubjetivas?; Desde tu experiencia en el Colectivo Sin Fronteras ¿Que representan las nuevas masculinidades?

Intersubjetividad del SER: Para ustedes ¿Qué representa el Colectivo Sin Fronteras?; ¿Cómo se proyecta Sin Fronteras como colectivo?;¿Cómo se ha configurado la nueva masculinidad desde su visión cómo colectivo?; Desde su visión como colectivo ¿cómo se perciben y relacionan con el entorno social que los rodea?; ¿De qué manera representarían los logros y dificultades que han tenido a lo largo de su experiencia como colectivo?

Objetivo general: Sistematizar la experiencia del Colectivo Sin Fronteras desde la comprensión de la subjetividad e intersubjetividad del SER

Objetivos específicos: 

Describir la experiencia del Colectivo Sin Fronteras teniendo en cuenta sus acontecimientos más relevantes desde el año 2005 como proyecto y en el 2014 como colectivo, hasta la actualidad.

  • Analizar las concepciones y prácticas en torno a las nuevas masculinidades del Colectivo Sin Fronteras.
  • Interpretar cómo se ha configurado la subjetividad e intersubjetividad desde la experiencia del Colectivo Sin Fronteras.
  • Plantear una propuesta colectiva de sostenibilidad y relevo generacional de la experiencia.

Figura 2. Momentos de la jornada de sistematización (Estrategia de intervención)

Diagrama Descripción generada automáticamente con confianza media

A partir del establecimiento de las preguntas y respectivos ejes de sistematización construidos con y para Sin Fronteras, procedimos a elaborar el plan de trabajo, partiendo del paradigma interpretativo- crítico propuesto por los autores metodológicos retomados y el enfoque crítico-social desde la visión de Oscar Jara. Entendiendo que estas nociones contribuyen a darle voz directamente a los actores con propuestas como las nuevas masculinidades, se denota la búsqueda en la mitigación de los efectos de un modelo continuista, que día a día ha estado en contraste con mayores apuestas a combatirlo desde una nueva perspectiva de vida social e individual. De esta manera, se eligieron las técnicas, fuentes y archivos que se emplearon, los cuales se mencionan a continuación:

Entrevista: Conversación dirigida por preguntas que surgían durante el diálogo y el relato de lo que nos querían contar de su experiencia y recuerdos.

Espiral del tiempo: Está representada gráficamente por un camino como línea del tiempo y simbólicamente como un espiral donde se describirán los momentos más significativos de la trayectoria del Colectivo. Este espiral se nutrió por generaciones con las voces de los integrantes del Colectivo Sin Fronteras.

Camino subjetivo por la experiencia (Cartografía corporal): Consistió en la representación de un camino a través de cartografías corporales dónde se plasmarán los aprendizajes, dificultades, logros, significados y transformaciones en la trayectoria que han tenido los integrantes de Sin Fronteras a través de un collage con recortes.

Museo itinerante del ayer: Surge como una alternativa sostenible en el tiempo y lo que se buscaba con esta propuesta era crear un espacio físico junto a la Huerta Munay, donde la historia, las remembranzas, los sentires y en general la experiencia desde las voces de los actores, quedara plasmada en piezas materiales y visuales

Árbol de la vida: El árbol de la vida normalmente se utiliza de manera individual, pero en este caso se presentó como una construcción colectiva, dónde cada parte de este tiene un significado que se adapta al objetivo de esta técnica como medio para generar una propuesta de sostenibilidad.

Las partes de este fueron: Raíces: las propuestas que dan continuidad a lo que es Sin Fronteras. (Cada uno brindó su propuesta); Tronco: discutimos colectivamente cuál de las propuestas era la más viable y se escogió una sola; Ramas: de esa propuesta que es realizable, por donde se inicia esta sostenibilidad y que proponían para llevar esa propuesta a cabo. 

Las fuentes que se retomaron y nutrieron la investigación fueron: Escritas (Libros, artículos, escritos de investigación como tesis e investigaciones), audiovisuales (Grabaciones de las actividades que se darán durante la sistematización y fotografías de los talleres y actividades realizadas al interior del Colectivo) y orales (relatos de los integrantes de Sin Fronteras).

3. Estrategia de intervención

Desde un primer momento, quisimos que la reconstrucción narrativa de la experiencia fuera consensuada, tomando en cuenta las voces de los actores de la experiencia y que fueran ellos y ellas, quienes reconocieran la trayectoria, los momentos más significativos, así como sus continuidades y rupturas, a la luz de visibilizar temporalmente la experiencia y su recorrido, organizando de manera transitoria las temáticas relacionadas a los ejes que orientaron esta sistematización (Ver Figura 3).

Figura 3. Reconstrucción narrativa de la experiencia.

Fuente: Elaboración propia.

Además, quisiéramos mencionar que el análisis se consolidó gracias al acompañamiento permanente por parte de Sin Fronteras, ya que fueron ellos y ellas quienes nos brindaron claridad frente a algunos temas que se abordaron y los cuales fueron nuevos en nuestro conocimiento. Se reconocen dos momentos, qué desde la metodología retomada (Barragan & Torres, 2017) son necesarios para la construcción del proceso de interpretación crítica; estos momentos son la re-enunciación de los ejes de sistematización de la experiencia y el diálogo conceptual y crítico sobre los ejes de profundización en el cual se encuentran y desglosan los apartados de “Nuevas masculinidades: Concepciones y prácticas, una construcción dual de resistencia al patriarcado”, “Cuerpo como equipaje del SER” y “Soy porque somos. La intersubjetividad fortalecida como grupo”.

Estos momentos, recogieron en sí mismos las configuraciones que como Colectivo han consolidado a lo largo de su historia, además permitió re-enunciar algunos de los ejes planteados al conocer la experiencia (Ver figura 4), brindando así la posibilidad de visibilizar a Sin Fronteras, como un espacio de mixtaje que se construye, re-construye y fortalece gracias a los aprendizajes y transiciones compartidas.

Figura 4. Ejes de sistematización re- enunciados.

Gráfico, Diagrama, Gráfico de burbujas

Descripción generada automáticamente

Fuente: Elaboración propia

4. Marco teórico-conceptual

En virtud de reconocer los principales postulados teóricos que configuraron y atravesaron la experiencia de Sin Fronteras, se pusieron en discusión los planteamientos que sustentaron la re-enunciación de los ejes propuestos en primera instancia. Se habló de “Nuevas masculinidades: Concepciones y prácticas, una construcción dual de resistencia al patriarcado”, “Cuerpo como equipaje del SER” y “Soy porque somos. La intersubjetividad fortalecida como grupo”; cada uno de estos apartados retomó la importancia de la construcción colectiva enmarcada en autores que trabajan desde las epistemologías del sur, quienes desde sus postulados teóricos aportaron a la construcción del análisis y posteriores resultados de la sistematización.

  • Nuevas masculinidades: Concepciones y prácticas, una construcción dual de resistencia al patriarcado

A pesar de que existen encuentros teóricos y metodológicos, para Sin Fronteras asumir las nuevas masculinidades desde una perspectiva relacional de género no supone un ejercicio que deba comprenderse a partir de la variante binaria del sexo-género (expuesto anteriormente) debido a que, para los integrantes de la experiencia, esta es una visión occidental aislada de los contextos latinoamericanos en cuestión de género. Por tal razón, se retoma la visión dual del género, que se aproxima a una construcción emergente desde las epistemologías del sur, sin dejar de lado los postulados que se establecen en los relacionamientos que se promueven desde las nuevas masculinidades. Al respecto, Faur nos plantea que en las sociedades donde opera el sistema de género occidental “no hay una construcción identitaria independiente de la simbolización de las relaciones entre los géneros, sino que la misma se activa en una trama de prácticas sociales” (2004, p. 51).

A tal efecto, la visión dual del género cuestiona el sistema de género occidental, el cual se fundamenta en conjuntos de categorías binarias opuestas, que no nos permiten ver más allá de lo culturalmente creado, donde lo masculino y femenino se clasifica y complementa, generando características binarias opuestas, además de atribuirle un valor y reconocimiento social mayor a las características masculinas.

Por tal razón, se retoma la visión dual del género, que se aproxima a una construcción emergente desde las epistemologías del sur, sin dejar de lado los postulados que se establecen en los relacionamientos que se promueven desde las nuevas masculinidades.

No obstante, hemos evidenciado a lo largo de la sistematización que para la experiencia no solo se tienen en cuenta discursos sobre masculinidades, sino también desde las feminidades por parte de las integrantes mujeres en el Colectivo, lo que devela una corresponsabilidad notoria con lo que se propone desde la perspectiva relacional de género y que en palabras de Ruiz (2015) pone en relieve “El principio de la dualidad. Se entiende la realidad en un juego dinámico y continuo entre fuerzas duales que se retroalimentan y van en permanente movimiento, y no un juego de fuerzas ubicadas en polos antagónicos y excluyentes entre sí, como ocurre en el criterio binarista occidental. (p. 8)

En este marco, podemos plantear que, desde la visión dual del género, las nuevas masculinidades existen en tanto exista la feminidad, puesto que la masculinidad es una construcción relacional, en la cual, los varones dejan de ser simplemente personas y asumen su lugar en el mundo como sujetos portadores de género, donde lo que son, cómo actúan, piensan y viven, está atravesado por un sistema de género construido en un orden social.

Ahora bien, en referencia a las concepciones y prácticas desde las nuevas masculinidades para Sin Fronteras, todas estas reflexiones en clave de lo relacional y dual representan en palabras de Gargallo citada por Ruiz (2016) “un ‘ponerse de acuerdo’, construir armonía, mantener un ‘balance fluido’. Trasladada a la realidad masculina-femenina, que no es sino una de las múltiples dualidades creadoras, implicaría una importancia igual de las mujeres y los hombres.” (2012, pág 84).

Por tal razón y a propósito de las prácticas en el Colectivo, una forma de promover dicha corresponsabilidad es a través de las metodologías propias que configuran una forma de desligar todas esas ataduras y nudos que el sistema patriarcal ha dejado sobre las personas en cuestión de género.

Desde esta experiencia se cuestionan diversos contenidos sobre la masculinidad, que disputan roles e identidades en los hombres, a la luz de asumir su compromiso y posición de resistencia y re-existencia frente a un esquema y molde tradicional (patriarcal), donde a través de procesos subjetivos e intersubjetivos, transforman y resignifican la masculinidad como una construcción social de corresponsabilidad.

  • El cuerpo como equipaje del SER

Los cuerpos, han estado atravesados por la cultura y los diversos sistemas políticos, sociales, económicos, religiosos y demás que se han instaurado a través de la historia, cada uno de nosotros nos hemos visto inmersos en el patriarcado de manera inconsciente, pues este sistema dominante ha convertido al cuerpo en algo:

…físico y anatómico, del biológico, sexuado (machos/hembras y sus matices), social, político y simbólico, del que opera sentimientos, emociones, sensaciones, del que emite olores y sudores, del que es negro, blanco o mestizo, del que tiene sexo de múltiples maneras, del que habla, piensa, grita, llora, del que es alto o bajo, del que acata o desacata costumbres… Estamos hablando de ese que es el ordenador y en el que se ordena el sistema sexo-género. (Ruiz, J. 2016, p.135)

Estos cuerpos, tanto de hombres y mujeres, son los que hacen parte fundamental de las bases de Sin Fronteras, ya que, con el fin de transformar el género, esta pedagogía ve al cuerpo no solo desde lo físico y estereotipado, sino que da lugar a una acción crítica con y sobre el cuerpo, en la cual se cuestiona el orden natural en el que habitamos la cotidianidad, rompiendo con los tabúes y relaciones de poder que se tejen al interior de esta concepción de vivir. Es decir, que el cuerpo: “más que ser territorio para unos contenidos, pasa a ser el contenido mismo” (Ruiz, J. 2016, p.133) llevando los aprendizajes puestos, cumpliendo las veces de equipaje que está siempre con ellos y ellas.

Gracias al que hacer de quienes integran el Colectivo Sin Fronteras, ha sido posible denotar que en esta perspectiva crítica se vivencian nuevas formas de SER, donde existen las masculinidades y feminidades, en tanto se da un relacionamiento basado en la dualidad (diferenciada del binarismo occidental); en ella, ambos hacen presencia en los sistemas y asimismo comparten una responsabilidad igualitaria para combatir los desmanes de la hegemonía patriarcal.

No obstante, para hablar sobre lo que representa esta dualidad y subjetividad compartida al interior del Colectivo, es pertinente entender la discusión que se genera a partir de lo que se entiende por ser. Para ello, es necesario abordar la concepción ocidental del dualismo que se ha asentado en los territorios del sur gracias a las diferentes colonizaciones y desarraigos de lo nuestro. Al respecto puede decirse que “En la tradición platónica se afirma la separación de alma y cuerpo, como realidades de naturaleza distinta, una imperfecta, material y mortal (el cuerpo) y otra perfecta, divina e inmortal (el alma)” (Lemos, Londoño & Restrepo, 2008, p.138). Es decir, el ser como una unidad donde coexisten dos universos que no se articulan entre sí, la razón administra al cuerpo y este a su vez, cumple la función de un peso muerto en el que esta razón funciona.

Este ser mencionado anteriormente, es ese en dónde la esencia se ve condicionada por aquello que se construye en sociedad, pero no vista desde una perspectiva reflexiva, sino una que sigue patrones sin cuestionarlos, a cada ser se le atribuye una función, una manera de estar, que por sí misma lo condiciona a pertenecer, es ser de una manera o de otra. Por tal razón, las formas distintas de habitar el espacio, no solo intersubjetivo sino subjetivo también, juegan un papel fundamental, pues son estas las que permiten que los cuestionamientos sean cada vez más constantes y que a su vez gesten análisis situados al respecto; en el contexto latinoamericano este ser puede decirse que está compuesto por:

Este pensamiento Sur profundo, pensar, sentir y ser, es parte unívoca de la totalidad humana, totalidad que es dimensión corpórea y corporal porque no puede ser ni puede concebirse de otra manera. Si bien no se dejan de lado los ejercicios propios de la racionalidad, éstos no obnubilan la posibilidad de las muchas otras fuentes para el conocimiento y el hacer: la intuición, el pensamiento mágico, la sensibilidad, lo vivencial, en definitiva, lo corporal en toda la gama de sus posibilidades. (Colectivo Hombres y Masculinidades, 2015. p. 3)

Las transformaciones de género y por ende de las masculinidades/feminidades de este sur senti-pensado, han hecho de esta contraposición al binarismo occidental una ruta que construye otras formas de hacer, pues esta pedagogía libertaria articula en sí misma lo que conlleva el no ser solo cuerpo o solo mente. La pertinencia de esta apuesta socioeducativa llevada a la acción no puede ser más oportuna en el contexto actual, pues ha contribuido a que el cuerpo “en distintas intensidades, sea simultáneo sobre la razón, emociones, sentimientos, imaginarios, historias de vida, inconscientes colectivos individualizados, sobre la piel y las sensaciones, la anatomía, los músculos, las risas, los miedos…” (Ruiz, J. 2016, p. 135).

Por lo tanto, este cuerpo es el que habla, el que tramita los aprendizajes, es la palabra puesta en movimiento que descodifica la imposición biológica, transformando críticamente la realidad a través de espacios formativos que brindan otras miradas frente a lo que significa llegar a nuevos análisis. Aquí, es donde se da reconocimiento al cuerpo y todos sus lenguajes, el cuerpo es interpelado por aquel SER que habita en cada uno y una, que al mismo tiempo comprende y ve las otras realidades posibles como una forma de vida.

“Soy porque somos. La intersubjetividad fortalecida como grupo”

En la medida en que se dan las relaciones intersubjetivas en el ejercicio de interpretación y comprensión de una realidad social, hilan las distintas relaciones de las personas con el mundo. Según Álvarez (2016) “La edificación de la intersubjetividad se gesta en el sentido plural del sujeto, en un espacio colectivo, social, político y cultural cuando éste entra en relación con otros, para desatar obstáculos, temores y abrir puertas al variopinto de posibilidades” (p. 333). Del mismo modo, la intersubjetividad, vista desde las masculinidades establece una concepción distinta, no violenta, no de usurpar, no de lo mismo que implanta el aparato hegemónico del patriarcado, busca un sentido de construcción y transformación desde lo cultural, lo social y lo político.

Sin embargo, Sin Fronteras, desde la perspectiva de las nuevas masculinidades, no solo concibe la intersubjetividad en términos de cómo el hombre se replantea nuevas formas de relacionarse con otras personas, sino que también considera cómo construimos, en general, relaciones y vínculos más equitativos, libertarios y menos violentos, es decir, se resignifican en la reflexión crítica de tejer relaciones más respetuosas, empáticas y sanas con el mundo cotidiano, según Cuellar (2016):

La intersubjetividad lleva consigo el ponerse en el lugar del otro, a partir de lo que conocemos y percibimos en el otro. En este ejercicio se puede reconocer las relaciones intersubjetivas, pues el sujeto realiza acciones que están cargadas de significaciones, y todas ellas tiene un sentido que puede ser interpretado por el otro. (p. 36)

A partir de ello, los integrantes de Sin Fronteras en su paso por este proceso han pensado y repensado en cómo han sido y cómo son ahora sus formas de relacionarse en sus ámbitos de pertenencia, desarrollando así la capacidad de interactuar con el otro de una manera que transforma y los transforma, de manera que ya no es responsable de su propio cambio sino también de la dinámica que lo rodea y está en permanente construcción.

Sin Fronteras, desde la perspectiva de las nuevas masculinidades, no solo concibe la intersubjetividad en términos de cómo el hombre se replantea nuevas formas de relacionarse con otras personas, sino que también considera cómo construimos, en general, relaciones y vínculos más equitativos, libertarios y menos violentos

Al no obedecer lo estructuralmente establecido por el sistema patriarcal, se ha gestado una red de interacciones donde por medio del fortalecimiento de vínculos, han expresado las nuevas formas de ver el mundo e implantan el discurso y sus prácticas no solo al interior de Colectivo sino en la vida cotidiana, donde a partir de esto los chicos y chicas de Sin Fronteras han podido desplegar formas de interacción mucho más libres, armoniosas y vivenciales con el mundo

Con lo anterior, podemos identificar cómo toda su experiencia transformadora desde el SER hasta lo colectivo, permite que lleven una parte de cada uno por medio de los aprendizajes y el cariño, pero no solo al interior del Colectivo sino con el mundo como se mencionó anteriormente, esto porque en Sin Fronteras nada queda a la ligera, todo lo que vivieron y viven en su día a día de alguna manera u otra tiene un valor simbólico y significativo; y es de esta manera que se muestran y reflejan las enseñanzas o más específicamente, el sentido de pertenencia que tienen con su parche, su grupo de amigos, es decir, la familia que formaron con Sin Fronteras.

5. Resultados

En primera instancia, la trayectoria visibilizada desde su fecha de creación hasta la actualidad, denota que si bien han existido diversas generaciones, cada una con sus sellos característicos y transiciones coyunturales, no se fragmentan los aprendizajes, significados, talleres e historias de vida que emergen en estos espacios colectivos, donde no solo se involucra la subjetividad de cada uno o una, sino que se vinculan con las intersubjetividades tejidas a lo largo de la experiencia, configurando una nueva forma de SER y estar con los “demases”, o en otras palabras “Soy porque Somos”.

Cabe señalar que, el sentido de pertenencia o apropiación de esa noción compartida no está supeditada a la participación permanente en los espacios o actividades que organiza el Colectivo, ya que llevar el taller puesto, no solo se aplica durante los espacios de aprendizaje, sino que es algo que se extiende y se asume para la vida como una forma de re-existir en la cotidianidad (posibilitadora y libertaria) dentro de la dinámica de corresponsabilidad que promueven desde sus prácticas y concepciones transformadoras desde el género.

Del mismo modo, fue posible concluir que las nuevas masculinidades representan un elemento clave en la deconstrucción de los libretos de género tradicionales, tanto de hombres y mujeres, a la luz de desmontar los constructos establecidos por el patriarcado. A partir de ello, Sin Fronteras incorpora este discurso más allá de un dispositivo ideológico y lo llevan a lo vivencial, desde un enfoque relacional de género, posibilitando el trabajo mixto, en el que hombres y mujeres tengan la oportunidad de encontrarse, dialogar y concebir otras realidades, donde ambos se reconozcan como sujetos de género, partiendo de la metodología corporal, vista no como un dispositivo o instrumento pedagógico, sino como el lugar, el sujeto o protagonista que pone la palabra en movimiento y lo lleva consigo mismo.

6. Lecciones aprendidas

  • Este proceso se caracterizó por el diálogo permanente y el trabajo conjunto realizado con los integrantes de Sin Fronteras, en el que fue posible visibilizar la experiencia y nutrirla desde los diferentes puntos de vista de quienes han transitado por la trayectoría del Colectivo; y que mediante su experiencia nos permitieron aproximarnos a sus lugares de enunciación, como personas, amigos y familia, orientando nuestro trabajo grado.
  • La sistematización de experiencias complementa el quehacer profesional puesto que posibilita el relacionamiento más cercano, estableciendo un trabajo más situado y colectivo, en el que los sentires y pensares de los actores involucrados traspasen la barrera extractivista de lo académico, en virtud de una construcción participativa, con y para las poblaciones abordadas.
  • En ese sentido, la incidencia de Trabajo Social con estas apuestas y especialmente en la temática de género abre el panorama al aporte en políticas públicas, replanteando los alcances de estas en cuestiones estructurales, traducidas en procesos personales, familiares y sociales de cambio, con el compromiso de lograr transformaciones importantes que hagan de la realidad algo más igualitario, equitativo y justo.
  • Finalmente, desde nuestra posición como futuros trabajadores sociales queremos dejar en manifiesto que para la disciplina es de vital importancia visibilizar la voz de los actores en estos procesos, ya que de esta manera se les da fuerza a las apuestas de transformación social y más si se enmarcan en las epistemologías del sur, que hacen frente a las miradas eurocéntricas, las cuales desconocen la multiplicidad de las realidades latinoamericanas.

Referencias

Recurso multimedia

Video musical “La fuerza del amor”

Cómo citar

Fontecha Hernández, A. M., Giraldo Tinjaca, M., & Marroquin Diaz, J. S. (2023). Sistematizar para transformarnos: la trayectoria del Colectivo “Sin Fronteras” desde las nuevas masculinidades, la dualidad de género y la pedagogía corporal. Revista Nueva Acción Crítica, (16), 75-91. Recuperado de https://celats.org/revista-nueva-accion-critica-n-16/sistematizar-para-transformarnos/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

18 − 12 =