Participación política de las Trabajadoras Sociales

Este es una primera reflexión sobre la participación política de las trabajadoras sociales en los espacios público (Gobiernos Regionales y Gobiernos Locales) en la Región de Junín. Después de la violencia política que sacudió nuestro país, la población ingreso a una despolitización sobre todo los jóvenes, los estudiosos de las ciencias sociales esta etapa lo llamaron la “anti política”, los partidos políticos ingresaron en una crisis de legitimidad y organización en este proceso, los profesionales de trabajo social dejaron el pensamiento crítico para pasar a un pragmatismo instrumental.

Las dos últimas décadas las trabajadoras sociales han vuelto a participar en los diversos espacios púbicos en forma más discreta, pero con un pensamiento crítico como promotoras o funcionaria de los diversos programas sociales (Juntos, Cuna más, Beca 18 entre otros) y programas municipales (Vaso de Leche, Demuna), etc. Estas mismas trabajadoras sociales han comenzado a participar en los partidos políticos como asesoras, activistas y propagandistas de sus programas políticos en los diversos espacios públicos sobre todo en los presupuestos participativos en los gobiernos provinciales y distritales.

Pero en la actualidad nos ha llamado la atención que nuestros profesionales, egresadas y alumnas de la carrera de trabajo social están participando en el presente proceso electoral como candidatas a las regidurías, a la alcaldía, a las consejerías regionales por los diversos partidos políticos o movimientos regionales, el dato que contamos son aproximadamente 45 inscrito en el Jurado Nacional de Elecciones de la Región Junín[1], este hecho nos permite afirmar que nuestros estudiantes, y titulados han dado un salto de promotoras o funcionarias a gobernantes en los espacios regionales y locales. Podemos afirmar que los universitarios y sobre todo los de ciencias sociales han vuelto hacer una vida política democrática en los diversos partidos políticos o movimientos regionales.

Este nuevo escenario de participación de los profesionales de trabajo social se da por diversas razones: Primero la ley electoral obliga a los partidos políticos o movimiento regionales tener en la lista de candidatos una cuota de género, una cuota de jóvenes. Estas profesionales en muchos casos han exigido a sus dirigentes la inclusión de las mujeres en los primeros puestos de las regidurías y no como relleno de la lista, como nos manifiesta una de las candidatas “En la asamblea de nuestro movimiento se confeccionó la lista de candidatos para mi distrito los dirigentes querían poner en los cuatro primeros puestos a los varones, nosotros nos opusimos y exigimos el primer puesto para una mujer en tanta discusión me incluyeron en el segundo de la lista por mi relación que tengo como trabajadora social con las organizaciones de mujeres y de los comités de vaso de leche”.

Segundo, la mayoría de trabajadoras sociales tienen una interrelación con la población como promotoras sociales en los diversos programas sociales, y en las municipalidades como funcionarias (Vaso de Leche y DEMUNAS) tanto provincial y distrital, o como practicantes de trabajo social en las organizaciones de base. En estos últimos años las alumnas de trabajo social han vuelto a desarrollar sus prácticas en los Asentamientos Humanos, comunidades campesinas, organizaciones de base de pobladores, mujeres, jóvenes y niños, etc.

Tercero, en la carrera profesional de trabajo social de la Universidad Nacional del Centro han restructurado su plan de estudios donde han incluido dos cursos: Cultura Política, esta materia permite que los estudiantes y egresados sean competentes en los elementos generales de la política, en el pensamiento crítico, en la reflexión del contexto económico, social, cultural y político a nivel nacional y regional, en la elaboración y ejecución de políticas públicas municipales, y plan de desarrollo local.

En cuanto a la incidencia política está basado en la enseñanza de herramientas de incidencia en los diversos espacios públicos, en rendición de cuentas de los gobiernos municipales y regionales, en los presupuestos participativos de los gobiernos locales y regionales.

Podemos conjeturar que los profesionales de trabajo social están preparados para poder no sólo actuar como promotoras sociales o funcionaria sino sobre todo para poder gobernar su distrito o provincia en otras palabras han dado un salto de promotoras a dirigentes políticos donde su visión ya no son los reivindicativo sino el poder.

[1] El Jurado Nacional de Elecciones ha pedido a la Decanatura de la Facultad de Trabajo Social de la UNCP la verificación de las postulantes si han estudiado, son egresadas, bachilleres, tituladas en Trabajo Social porque consignaron en su hoja de vida.

MG. RICARDO SOTO SULCA Docente de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional del Centro del Perú.
Director del Centro de Capacitación JM Arguedianos. Editor de la Revista Voces en Trabajo Social. Ha escrito artículos de trabajo social y de estudios culturales en diversas revistas nacionales y regionales. Ha publicado libros de trabajo social y estudios culturales.

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